Personas en situación de calle: una realidad que también empieza a verse en los barrios de la Comuna 11

La decisión del Gobierno porteño de profundizar los operativos para impedir que haya personas durmiendo en la vía pública volvió a poner sobre la mesa una problemática que ya forma parte del paisaje urbano de Buenos Aires. Aunque las imágenes suelen asociarse al Microcentro, Constitución o Retiro, la situación también empieza a ser visible en distintos puntos de la Comuna 11.

Leer más: Personas en situación de calle: una realidad que también empieza a verse en los barrios de la Comuna 11

En los últimos meses, vecinos de Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Santa Rita y Villa General Mitre comentan cada vez con más frecuencia la presencia de personas que pasan la noche en veredas, bajo marquesinas o en sectores resguardados de plazas y espacios públicos.

El tema volvió a cobrar actualidad luego de que funcionarios del Gobierno de la Ciudad ratificaran que continuarán los operativos para evitar que haya personas durmiendo en la calle. La postura oficial sostiene que quienes se encuentran en esa situación reciben asistencia y son derivados a Centros de Inclusión Social, donde cuentan con alojamiento, alimentación y acompañamiento profesional.

“Se les saca el colchón y se tienen que ir”, fue una de las frases que generó repercusión durante los últimos días y que reavivó el debate sobre cómo debe abordarse una problemática cada vez más visible en la Ciudad.

Más allá de las posiciones políticas, la realidad es que la situación de calle ya no parece una cuestión exclusiva de las zonas céntricas.

En Villa del Parque, algunos comerciantes observan desde hace tiempo la presencia de personas que buscan refugio durante la noche en galerías o entradas de locales cerrados. En Villa Devoto, sobre algunas avenidas y sectores comerciales, también comenzaron a aparecer situaciones similares, especialmente durante los meses más fríos.

En Villa Santa Rita y Villa General Mitre el fenómeno tiene menor escala, pero tampoco pasa inadvertido. En barrios donde todavía existe una fuerte identidad vecinal, estas situaciones suelen generar conversaciones entre residentes, comerciantes y frentistas.

Las opiniones son diversas.

Hay quienes consideran que el espacio público debe mantenerse libre y ordenado, y respaldan las intervenciones oficiales. Argumentan que las plazas, las veredas y los accesos a edificios son lugares de uso común y que el Estado tiene la obligación de garantizar condiciones adecuadas para todos.

Pero también aparecen otras miradas.

Muchos vecinos expresan preocupación por las personas que terminan viviendo en la calle y entienden que detrás de cada colchón apoyado contra una pared hay historias personales atravesadas por la pérdida del trabajo, problemas familiares, dificultades económicas o situaciones de salud mental.

En la Comuna 11, donde todavía sobrevive cierta lógica barrial, no son pocos los comerciantes que ofrecen un café caliente durante el invierno o vecinos que acercan ropa y abrigo cuando encuentran a alguien atravesando una situación difícil.

La discusión, en definitiva, parece ir mucho más allá de una cuestión de orden urbano.

La Ciudad sostiene que existen dispositivos de asistencia disponibles y que nadie debería pasar la noche en la calle. Las organizaciones que trabajan con personas en situación de vulnerabilidad, en cambio, señalan que muchas veces las respuestas existentes no alcanzan para resolver problemas que son mucho más profundos.

Mientras tanto, las bajas temperaturas vuelven a poner el tema en primer plano.

En barrios como Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Santa Rita o Villa General Mitre, donde la vida cotidiana todavía transcurre a escala de vecino, la situación interpela de una manera particular. Porque ya no se trata de una realidad que se observa por televisión o que ocurre a varios kilómetros de distancia.

Se trata de personas que muchas veces duermen a pocas cuadras de casa.

Y frente a esa escena, la pregunta sigue abierta: cómo encontrar un equilibrio entre el uso del espacio público, la convivencia urbana y la necesidad de dar una respuesta humana a quienes atraviesan una de las situaciones más difíciles que puede enfrentar una persona.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *