El pasado lunes se llevó a cabo una reunión virtual sobre el planeamiento del Código Urbano en la Ciudad de Buenos Aires, con un cupo limitado a 300 participantes.
Sin embargo, muchos más quedaron fuera de esta instancia de debate, ya que la modificación del Código Urbanístico (CUR) es un tema que preocupa profundamente a los vecinos de los barrios afectados por el desarrollo inmobiliario desmedido permitido por el Gobierno de la Ciudad. Los vecinos piden como medida urgente el cese inmediato de los permisos de obra para frenar la destrucción de la identidad barrial.
La reunión formaba parte del Foro Participativo Permanente del Plan Urbano Ambiental (PUA), donde se presentaron los primeros lineamientos del nuevo CUR. Aunque los funcionarios afirmaron que los «ajustes» buscarán fomentar un «equilibrio urbano» entre «patrimonio» e «incentivos» a la construcción, no se conocieron detalles específicos del articulado del proyecto de ley. Las agrupaciones vecinales critican que no se han cumplido todas las instancias de participación y exigen que se suspendan los permisos de obra hasta que se aprueben las modificaciones del CUR.
La presentación de los ajustes al CUR
El Gobierno de la Ciudad, bajo la gestión del Jefe de Gobierno Jorge Macri, ha impulsado cambios en el CUR desde su creación en 2018, durante la administración de Horacio Rodríguez Larreta. Estas modificaciones han permitido un aumento en las alturas y capacidades constructivas en barrios tradicionalmente residenciales, como Villa del Parque y Villa Devoto, lo que ha generado un fuerte rechazo vecinal. Macri prometió en su campaña electoral encarar estos cambios, y en su discurso de asunción de diciembre pasado, reconoció que el CUR «cambió de forma notable la identidad y el perfil de muchos barrios».
Durante la presentación, los funcionarios de Desarrollo Urbano afirmaron que los «ajustes» buscan un «equilibrio urbano» que priorice la protección del patrimonio y promueva incentivos para el desarrollo. El proyecto de ley diferenciará la «identidad de los barrios» de la de los «corredores urbanos», ajustando las alturas para priorizar las escalas barriales y cuidar las zonas de baja densidad. Esto, aseguran, evitará «grandes saltos de altura» entre los barrios y los corredores.
La presentación incluyó ejemplos concretos de zonas donde se aplicarían los cambios, aunque no profundizó en detalles técnicos ni especificó todas las áreas afectadas. En una reunión previa, se indicó que las modificaciones se centrarán en quince barrios: Villa del Parque, Villa Devoto, Villa General Mitre de nuestra Comuna 11 y Saavedra, Coghlan, Colegiales, Villa Ortúzar, Chacarita, Boedo, Núñez, Palermo, Villa Crespo, Balvanera, Almagro y San Cristóbal.
El proyecto también incluirá un sistema de incentivos para promover el desarrollo en la zona sur de la ciudad, diagnosticada como menos saturada en comparación con el norte. Sin embargo, no se detalló cómo se implementarán estos incentivos.
Reclamos vecinales y solicitud de suspensión de permisos de obra
Durante la reunión, los vecinos denunciaron que el cupo de participación de 300 personas fue insuficiente y que muchas personas interesadas no pudieron ingresar. También reiteraron la necesidad de suspender preventivamente los permisos de obra mientras se debate y aprueba la modificación del CUR, argumentando que las construcciones continúan avanzando y alterando la fisonomía barrial.
El Observatorio del Derecho a la Ciudad (ODC) criticó la reunión por la falta de informes, dictámenes y conclusiones de la etapa de monitoreo. Además, señalaron que las discusiones previas fueron informales y no se llevaron a cabo mediante convocatorias abiertas e institucionalizadas. Las agrupaciones vecinales también se quejaron de que el GCBA no envió previamente la propuesta de proyecto de ley ni proporcionó un informe detallado sobre la actualización del CUR.
Lucha vecinal por la preservación de los barrios
Las agrupaciones vecinales, que luchan constantemente para preservar la identidad de sus barrios, continuarán visibilizando esta problemática y presentando proyectos a pulmón. Es fundamental que el Gobierno de la Ciudad escuche sus demandas y tome medidas para evitar la destrucción de los barrios por las nuevas construcciones y el avance inmobiliario desmedido. Desde ya, enviamos nuestro respeto y apoyo a estas agrupaciones que trabajan incansablemente por el bienestar de nuestras comunidades.