La inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue del 2,5% durante julio y volvió a acelerarse por segundo mes consecutivo. El índice había registrado una variación del 2,1% en junio, de acuerdo con el último informe elaborado por el Instituto de Estadística y Censos porteño.
Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires acumuló un incremento interanual del 40,9%. Para los hogares de Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Santa Rita y Villa General Mitre, el aumento se reflejó principalmente en los gastos vinculados con la vivienda, el transporte, las comidas fuera del hogar y las actividades recreativas.
Los rubros que más incidieron en la variación mensual fueron Restaurantes y hoteles; Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles; Transporte; Alimentos y bebidas no alcohólicas; y Recreación y cultura.
Restaurantes y hoteles encabezaron las subas
La división Restaurantes y hoteles registró en julio un aumento del 5,3% y aportó 0,60 puntos porcentuales al nivel general. El avance estuvo relacionado con el encarecimiento de los alojamientos turísticos durante las vacaciones de invierno y con las subas aplicadas en restaurantes, bares y casas de comida.
Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó un 2,3%. En este caso, tuvieron una fuerte incidencia las actualizaciones de los alquileres y de las expensas, dos gastos que ocupan una parte importante del presupuesto mensual de numerosos hogares porteños.
El Transporte, por su parte, avanzó un 3,6%. El incremento respondió principalmente a las subas de los pasajes aéreos, los combustibles y las tarifas de los colectivos. Recreación y cultura también aumentó un 3,6%, impulsada especialmente por el mayor costo de los paquetes turísticos.
Qué pasó con los alimentos:
Los alimentos y las bebidas no alcohólicas tuvieron una variación del 1,8%, por debajo del promedio general de julio. Sin embargo, dentro de este rubro se observaron diferencias importantes entre los distintos productos.
Las verduras, los tubérculos y las legumbres encabezaron los aumentos, con una suba del 6,9%. Las carnes y sus derivados se encarecieron un 1,2%, mientras que el pan y los cereales mostraron un incremento del 1,6%.
Los bienes y servicios estacionales fueron los que registraron la mayor variación del mes, con un aumento promedio del 9%. El resultado estuvo vinculado con los valores de los hoteles y los paquetes vacacionales, aunque la baja en los precios de algunas prendas de vestir moderó parcialmente el impacto.
Finalmente, los precios regulados aumentaron un 2,1%. Entre los factores que explicaron esta evolución se encontraron las actualizaciones en las cuotas de la medicina prepaga.
El dato de julio confirmó una nueva aceleración del índice porteño y mostró que, aunque los alimentos subieron por debajo del promedio, los servicios y los consumos relacionados con las vacaciones de invierno ejercieron una mayor presión sobre el costo de vida.