Un amplio operativo desplegado durante las primeras horas del día de hoy permitió desarticular una organización criminal dedicada al robo de motos a mano armada y vinculada, según la investigación policial, con alrededor de 140 hechos cometidos en la Ciudad de Buenos Aires.
La Policía de la Ciudad realizó 32 allanamientos simultáneos en distintos barrios porteños y en los partidos bonaerenses de Lanús y Lomas de Zamora, con un saldo de 33 personas detenidas.
El procedimiento involucró a unos 700 efectivos de distintas áreas de la Superintendencia de Investigaciones, Fuerzas Especiales y Policía Científica. La coordinación se realizó en tiempo real desde el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), donde estuvieron presentes autoridades del Ministerio de Seguridad porteño y el titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 5, Manuel De Campos, a cargo de la causa.
La investigación permitió establecer, de acuerdo con la información difundida por la Policía de la Ciudad, una estructura organizada que tenía distintos roles para concretar los robos, trasladar los vehículos sustraídos y posteriormente introducirlos en el mercado ilegal. Algunas motos eran vendidas completas y otras terminaban desarmadas para comercializar sus piezas como repuestos.
El resultado del operativo fue presentado como un avance importante frente a una modalidad delictiva que afecta especialmente a quienes utilizan motocicletas como medio de transporte y que también genera preocupación entre vecinos de distintos barrios porteños.
Una investigación que comenzó en febrero
La causa se inició el 20 de febrero, luego de un procedimiento realizado por personal de la División Robos y Hurtos Sur en las inmediaciones del Puente Alsina, en Nueva Pompeya. En ese lugar fue detenido un joven de 18 años que, según la investigación, escapaba junto con un cómplice luego de robar una motocicleta a mano armada.
Además de recuperar el vehículo, los agentes secuestraron el teléfono celular del detenido. El análisis de ese dispositivo se convirtió en una pieza central de la investigación, ya que permitió reconstruir comunicaciones y vínculos con otras personas presuntamente relacionadas con la organización.
A partir del seguimiento de llamadas y contactos, los investigadores lograron identificar a más de una treintena de personas y establecer conexiones entre distintos hechos. Con esa información se consiguió vincular a la banda con unos 140 robos de motos registrados en la Ciudad.
Según la Policía porteña, los vehículos sustraídos eran trasladados principalmente hacia el sur del conurbano bonaerense, donde podían ser comercializados en el mercado informal o desarmados para vender sus partes.
Armas, motos y vehículos secuestrados
Durante los allanamientos se incautaron 20 motos y cinco automóviles, además de una importante cantidad de autopartes y elementos presuntamente utilizados para el robo y desarme de vehículos.
Entre los vehículos secuestrados había una Volkswagen Amarok, una Renault Duster, un Volkswagen Gol, una Renault Sandero y una camioneta Nissan, según detalló la fuerza de seguridad.
También fueron encontradas nueve armas de fuego de distintos calibres, entre ellas cinco pistolas, una escopeta y dos rifles, además de armas de fabricación casera y una importante cantidad de municiones. Los investigadores secuestraron asimismo 53 teléfonos celulares, junto con herramientas, llaves y diferentes piezas de motos y automóviles.
La cantidad y variedad de elementos hallados permitió a los investigadores profundizar la hipótesis sobre la existencia de una estructura dedicada no solamente a sustraer motocicletas, sino también a su posterior comercialización y desguace.
Una organización con distintos roles
El secretario de Seguridad porteño, Maximiliano Piñeiro, describió a la organización investigada como una asociación ilícita de características violentas y señaló que durante los meses de pesquisa se pudo establecer la participación de distintos integrantes.
De acuerdo con la investigación, no todos cumplían la misma función. Algunos se encargaban de obtener información sobre los vehículos, otros de conseguir compradores y otros directamente de ejecutar los robos. La investigación también permitió determinar que parte de las motos eran trasladadas a la provincia de Buenos Aires.
El jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló, destacó el trabajo realizado desde el primer procedimiento en febrero y señaló que distintas áreas de Investigaciones participaron durante los meses posteriores para reconstruir el funcionamiento de la organización.
Los allanamientos fueron autorizados por el juez Manuel De Campos y se realizaron en forma simultánea para evitar que los integrantes de la banda pudieran alertarse entre sí o retirar elementos de interés para la causa.
De las personas detenidas, 19 fueron arrestadas durante los allanamientos, mientras que otras ya se encontraban privadas de su libertad. Además, tres menores de edad fueron notificados en el marco de las actuaciones, de acuerdo con fuentes policiales citadas por medios nacionales.
El impacto en los barrios
El robo de motos constituye una problemática que afecta tanto a sus propietarios como al conjunto de la comunidad. Para muchas personas, la motocicleta representa una herramienta fundamental para trasladarse diariamente, trabajar o estudiar, por lo que su sustracción implica no solamente una pérdida económica sino también dificultades para continuar con las actividades habituales.
Desde la Policía de la Ciudad señalaron que el operativo forma parte del trabajo de investigación destinado a desarticular organizaciones que actúan de manera coordinada entre la Ciudad y el conurbano.
La causa continúa bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 5 y no se descarta que puedan producirse nuevas detenciones a partir del análisis de los elementos secuestrados.
El mega operativo dejó así al descubierto una estructura que, según la investigación, habría intervenido en unos 140 robos de motocicletas. Para los barrios porteños, el procedimiento representa un golpe a una modalidad delictiva que durante los últimos meses generó preocupación entre conductores y vecinos, mientras que para los investigadores abre una nueva etapa destinada a determinar el alcance total de la organización y sus posibles ramificaciones.
Fuente: Policía de la Ciudad