El puente de Ciudad de la Paz tiene fecha para volver: qué cambiará en una conexión clave de Palermo

El Gobierno porteño anunció que el histórico cruce sobre las vías del tren Mitre será reacondicionado y volverá a habilitarse para tránsito liviano y peatones. La reapertura está prevista para marzo de 2025, mientras se proyecta una solución definitiva. El cierre afecta desde hace casi dos años la circulación entre Palermo, Colegiales y Belgrano.

Después de casi dos años de cierre, el puente de Ciudad de la Paz tiene una fecha prevista para volver a funcionar. El Gobierno porteño anunció que el histórico cruce sobre las vías del ferrocarril Mitre será reacondicionado para permitir nuevamente la circulación de vehículos livianos y peatones. La habilitación está prevista para el 31 de marzo de 2025.

El puente conecta la calle Ciudad de la Paz, en Palermo, con el sector de Colegiales y Belgrano, y constituye una vía de comunicación importante para quienes viven, trabajan o circulan diariamente por esa zona. Su clausura se produjo el 17 de enero de 2023, luego de que un estudio detectara problemas estructurales vinculados con el deterioro y la corrosión de la estructura.

Desde entonces, vecinos de los barrios cercanos reclamaron en reiteradas oportunidades una solución. Durante 2024, distintos medios reflejaron las dificultades generadas por el cierre: desvíos para automovilistas, modificaciones en los recorridos habituales y preocupación por la seguridad en el entorno del puente.

Una reparación para volver a usarlo

Según anunció el Gobierno porteño a fines de noviembre, la primera etapa consistirá en reacondicionar la estructura existente para que pueda volver a ser utilizada mientras se avanza con una obra de mayor alcance.

Los trabajos contemplan la reparación de las calzadas y los desagües, la reconstrucción de juntas y la colocación de refuerzos metálicos destinados a mejorar las condiciones de seguridad. El objetivo es habilitar el paso únicamente para vehículos livianos, además de los peatones.

La medida tendrá una restricción importante: no podrán circular camiones pesados. Para evitar su ingreso se instalarán limitadores de altura en los accesos.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, presentó la intervención como una solución rápida para recuperar la conectividad mientras se desarrolla una alternativa definitiva. La Ciudad también anunció que trabaja en una licitación para construir un nuevo puente.

La decisión llega después de un año en el que el puente permaneció prácticamente sin obras visibles. En enero de 2024, cuando se cumplió un año de la clausura, vecinos habían denunciado que la reparación prometida todavía no había comenzado y que el cierre había generado problemas de circulación e inseguridad en el área.

Una conexión que también repercute en otros barrios

Aunque el puente no está dentro de la Comuna 11, su reapertura puede tener efectos sobre la circulación de quienes se desplazan entre distintos barrios del norte y noroeste porteño.

Para los vecinos de Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Santa Rita y Villa General Mitre, recuperar conexiones transversales entre Palermo, Colegiales y Belgrano puede representar una alternativa para determinados recorridos hacia el centro y el norte de la Ciudad. Además, cualquier modificación importante en el tránsito de Palermo y Colegiales puede repercutir sobre las avenidas y calles que reciben el flujo vehicular derivado de los desvíos.

El problema no es menor para quienes utilizan diariamente el automóvil, el transporte público o deben trasladarse por motivos laborales y educativos. Durante los meses de cierre, los vecinos de la zona denunciaron que la clausura obligaba a realizar desvíos y complicaba la conexión entre barrios que históricamente estuvieron vinculados por este paso.

Más de un siglo de historia

El puente no es solamente una infraestructura vial. Su historia se remonta a principios del siglo XX. Fue construido por la Compañía de Tranvías Lacroze para permitir el paso de los tranvías sobre las vías ferroviarias y posteriormente fue adaptado para el tránsito automotor.

La estructura tiene alrededor de 52 metros de longitud y constituye uno de los cruces históricos sobre el ferrocarril Mitre. Su antigüedad explica también parte de las dificultades que presenta actualmente su mantenimiento.

La reapertura anunciada para marzo no significa, por lo tanto, el final de la discusión. La Ciudad plantea una primera intervención sobre la estructura existente y, paralelamente, una solución definitiva mediante un puente nuevo.

Para los vecinos, el primer objetivo es más sencillo: volver a tener una conexión que permaneció cerrada durante más de dos años.

La expectativa estará puesta ahora en que los trabajos anunciados se concreten dentro de los plazos previstos. Si la obra avanza según el cronograma informado por el Gobierno porteño, el 31 de marzo de 2025 el puente volverá a recibir tránsito liviano y peatones, recuperando una conexión que durante décadas formó parte de la vida cotidiana de Palermo, Colegiales y Belgrano.

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