Profesores, preparadores físicos y entrenadores que organicen clases para terceros deberán contar con autorización previa en determinados parques y polideportivos de la Ciudad. La medida incluye al Onega, ubicado en Gabriela Mistral 3819, dentro de la Comuna 11. Hacer actividad física de manera individual seguirá permitido.
El Gobierno porteño estableció un nuevo reglamento para el uso de parques y polideportivos dependientes del área de Deportes. Entre los principales cambios, las personas que quieran dictar clases, organizar entrenamientos o realizar actividades dirigidas a terceros deberán contar previamente con autorización de la autoridad competente.
La medida quedó formalizada mediante la Disposición N.º 100/DGINFRAES/26, firmada el 29 de septiembre y publicada el 05 de octubre en el Boletín Oficial. La norma aprobó un nuevo “Reglamento de Convivencia para Usuarios de Parques y Polideportivos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”.
La modificación tiene alcance directo en la Comuna 11, ya que entre los establecimientos incluidos se encuentra el Polideportivo Onega, en Gabriela Mistral 3819, Villa Devoto. El predio ofrece actualmente canchas de fútbol, tenis, vóley y básquet, además de distintas actividades dirigidas por profesores de la Secretaría de Deportes.
Qué cambia para profesores y entrenadores
El nuevo reglamento establece que no se podrán utilizar las instalaciones para dictar, impartir, desarrollar u organizar clases, entrenamientos u otras actividades destinadas a terceros sin contar con autorización.
La exigencia rige tanto cuando la actividad sea paga como gratuita. Por lo tanto, un personal trainer o profesor que concurra con un grupo de alumnos no podrá simplemente ocupar un sector del predio para desarrollar allí su actividad sin haber obtenido previamente el permiso correspondiente.
Esto no significa que los vecinos necesiten autorización para ir a correr, hacer gimnasia o practicar deporte por cuenta propia. El reglamento mantiene el uso recreativo y deportivo personal de las instalaciones y diferencia esa situación de las actividades organizadas para otras personas.
Los espacios, además, son de uso compartido y no pueden ser apropiados en forma exclusiva por un usuario o grupo, salvo que exista una autorización específica.
El Onega, dentro de la nueva regulación
Además del Polideportivo Onega, la disposición comprende inicialmente los parques Sarmiento, Olímpico y Manuel Belgrano y los polideportivos Santojanni, Pomar, Pereyra, Patricios, Martín Fierro, Don Pepe, Costa Rica, Dorrego, Chacabuco y Avellaneda.
El Onega es uno de los principales espacios deportivos públicos de Villa Devoto y pertenece a la Comuna 11. Funciona en Gabriela Mistral 3819 y cuenta con propuestas gratuitas para distintas edades, además de sectores que pueden reservarse para la práctica recreativa.
Las clases y actividades organizadas directamente por la Secretaría de Deportes no deben confundirse con las propuestas privadas alcanzadas por la exigencia de autorización.
Otras reglas de convivencia
El reglamento también incorpora pautas generales para quienes utilizan estos espacios. Entre otras disposiciones, prohíbe dañar instalaciones o árboles, retirar material deportivo sin permiso, portar armas, consumir sustancias ilícitas, encender fuego fuera de los lugares habilitados y utilizar equipos de sonido de manera que interfieran con otras actividades.
También establece restricciones para el ingreso con animales —con las excepciones contempladas por la normativa, como los perros de asistencia— y para el consumo de alcohol. Otra de las disposiciones impide exhibir dentro de las instalaciones banderas, carteles o insignias de carácter político, partidario, religioso o sindical.
Quienes incumplan las normas podrán recibir desde llamados de atención y apercibimientos hasta restricciones de ingreso, suspensión o revocación de autorizaciones, según la situación.
La Gerencia Operativa de Polideportivos quedó como autoridad encargada de aplicar el reglamento.
Para los vecinos de la Comuna 11, el cambio no modifica la posibilidad de utilizar el Onega para hacer deporte de manera individual ni las actividades oficiales que allí se ofrecen. La principal modificación alcanza a quienes utilizan el predio para organizar y dirigir clases o entrenamientos para otras personas, que desde ahora deberán hacerlo con autorización.