Así funcionan los refugios climáticos de la Ciudad para enfrentar las altas temperaturas

Ante jornadas de calor intenso, el Gobierno porteño mantiene una red de 86 refugios climáticos distribuidos en distintos barrios. Son espacios públicos donde vecinos y visitantes pueden resguardarse, descansar y permanecer durante las horas de mayor temperatura.

Frente a las altas temperaturas y las alertas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional, la Ciudad de Buenos Aires reforzó su Red de Refugios Climáticos, integrada actualmente por 86 espacios abiertos al público.

La iniciativa busca ofrecer lugares frescos y confortables para aquellas personas que necesiten resguardarse del calor durante las horas más críticas del día. La red incluye escuelas, bibliotecas, museos, centros culturales y otros edificios públicos que cuentan con aire acondicionado o condiciones térmicas más favorables que el exterior.

El objetivo es especialmente importante durante jornadas en las que el Servicio Meteorológico Nacional ubica a la Ciudad bajo alerta naranja por temperaturas extremas, un nivel que indica que el calor puede resultar peligroso para la salud, principalmente para niños, personas mayores de 65 años y quienes integran grupos de riesgo.

Dónde funcionan los refugios climáticos

Entre los espacios incluidos en la red se encuentran la Usina del Arte, en Caffarena 1, y el Museo de Arte Popular José Hernández, ubicado en avenida del Libertador 2373.

También existen alternativas al aire libre que, por sus características naturales, ofrecen mejores condiciones para atravesar las altas temperaturas. Entre ellas aparecen el Jardín Botánico Carlos Thays, en avenida Santa Fe 3951, y el Ecoparque, en avenida Sarmiento 2601, donde la vegetación y las zonas de sombra permiten encontrar ambientes más frescos.

El mapa completo de los 86 refugios puede consultarse en el sitio oficial del Gobierno de la Ciudad. También es posible conocer cuál es el punto más cercano mediante Boti, el chat porteño, al 11-5050-0147.

La red comenzó a desarrollarse hace dos años. El primer espacio incorporado fue el Jardín Botánico y luego se sumaron distintos edificios y espacios culturales, entre ellos el Centro Cultural San Martín y los museos Larreta y de Arte Moderno.

No reemplazan a un centro de salud

Desde la Ciudad aclaran que los refugios climáticos están pensados como lugares de descanso y protección frente al calor, pero no cuentan con atención médica específica.

Ante síntomas como mareos, dolor de cabeza, náuseas, deshidratación, debilidad o malestar general, se recomienda acudir al centro de salud más cercano o comunicarse con el SAME al 107.

Además, durante los períodos de temperaturas extremas se refuerzan los equipos de emergencia del SAME, Bomberos y Defensa Civil. También se disponen guardias preventivas ante eventuales cortes de energía eléctrica en zonas consideradas críticas, con grupos electrógenos para atender situaciones de emergencia.

Cómo cuidarse durante una ola de calor

Las autoridades recomiendan hidratarse con frecuencia, incluso cuando no se tenga sensación de sed, y evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 17:00 horas.

También aconsejan utilizar ropa liviana y de colores claros, consumir alimentos frescos y ligeros y permanecer el mayor tiempo posible en espacios ventilados, con sombra o refrigerados.

En caso de realizar actividad física, conviene hacerlo durante las primeras horas de la mañana o al atardecer, cuando la temperatura comienza a descender.

Los refugios climáticos forman parte de las medidas de adaptación frente a episodios de calor extremo y buscan brindar una alternativa cercana para quienes necesitan hacer una pausa, refrescarse o continuar sus actividades en un ambiente con mejores condiciones térmicas.

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