En el barrio de la Comuna 11 la noticia corrió rápido, como suele pasar cuando los hechos se repiten en pocas cuadras y en muy poco tiempo. Comerciantes que se avisan entre sí, vecinos que miran dos veces antes de cerrar el local y una pregunta que vuelve a aparecer: cómo puede ser que alguien que salió de prisión hace tan poco tiempo vuelva a delinquir casi de inmediato.
Esta semana, personal de la Policía de la Ciudad detuvo a un joven de 24 años acusado de haber cometido tres robos a mano armada en apenas 72 horas dentro de la Comuna 11. Dos de esos hechos ocurrieron con menos de 40 minutos de diferencia. El último movimiento terminó de cerrar el círculo en la zona comercial de avenida Nazca y Álvarez Jonte, corazón del movimiento diario de Villa del Parque.
Aunque en el barrio ya lo apodaban “el ladrón de la bici”, al momento de la detención el sospechoso se desplazaba a pie. Sin embargo, las investigaciones indican que en los hechos anteriores utilizó una bicicleta para escapar rápidamente tras amenazar a empleados de distintos comercios y llevarse dinero en efectivo.
Las imágenes de cámaras de seguridad fueron clave. En ellas se lo ve con una camiseta negra de la Selección argentina y una gorra oscura, vestimenta que habría repetido en distintos robos. Ese detalle permitió a los investigadores de la División Investigaciones Comunales 11 reconocerlo cuando volvió a aparecer por la zona, casi como si caminara con normalidad entre vecinos y compradores.
Según la pesquisa, dos de los robos ocurrieron en comercios de la comuna y otro en Villa Santa Rita, siempre con el mismo modus operandi: intimidación con un arma, sustracción rápida y huida. En Villa del Parque, donde el tránsito peatonal es constante y los locales trabajan muchas horas de corrido, el impacto se siente más fuerte. No se trata solo del delito en sí, sino de la sensación de vulnerabilidad que queda flotando.
El detenido había recuperado la libertad el 29 de diciembre pasado. Menos de un mes después, volvió a ser arrestado. El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional interviniente resolvió unificar las nuevas causas y ordenar nuevamente su detención.
En Villa del Parque, mientras tanto, la vida sigue. Los comercios vuelven a abrir al día siguiente, las persianas se levantan y el barrio recupera su ritmo. Pero cada episodio deja una marca y refuerza un reclamo que se repite en charlas de vereda y grupos vecinales: más prevención, más presencia y menos historias que se repiten en tan poco tiempo.
Fuente: Policía de la Ciudad