El edificio histórico de Av. Lincoln y Habana fue restaurado por el Gobierno porteño y funcionará como centro de formación artística. La reapertura se celebró en Plaza Arenales el 25 de mayo con música, folclore, pastelitos, escarapelas y recorridas guiadas.
Las celebraciones por el 25 de Mayo tuvieron este año un marco especial en Villa Devoto: la reapertura del Palacio Ceci, una de las joyas arquitectónicas del barrio, ubicada en Av. Lincoln y Habana, a una cuadra de Plaza Arenales.
El edificio, construido en 1913 por el ingeniero italiano Alfredo Ceci, fue restaurado y volverá a tener actividad pública. A partir de ahora funcionará como un centro de formación artística vinculado a la Escuela Taller de Patrimonio.
La fiesta de apertura reunió a vecinos y vecinas en Plaza Arenales, donde hubo espectáculos de folclore, música de cuerdas en vivo, pastelitos y recorridas guiadas por el Palacio. En sintonía con la fecha patria, soldados del Regimiento de Patricios repartieron escarapelas y quienes ingresaban al edificio eran recibidos por personas vestidas de época. Desde el balcón principal, una pareja caracterizada con trajes estilo Imperio saludaba al público.

El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, participó de la celebración junto a su esposa, la periodista María Belén Ludueña, y su hijo Vito. También estuvieron presentes la vicejefa de Gobierno, Clara Muzzio; el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; la ministra de Cultura, Gabriela Ricardes; el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el ministro de Movilidad e Infraestructura, Pablo Bereciartua; el secretario General y de Relaciones Internacionales, Fulvio Pompeo; y el secretario de Gobierno y Vínculo Ciudadano, Ezequiel Sabor.
“Es un día emocionante, un día que nos convoca a recordar y estar a la altura de lo que fue 1810. Qué bueno poder sostener nuestro patrimonio, y que siga formando generaciones de artistas que nos ayuden a protegerlo”, expresó Jorge Macri durante el acto.

El Palacio Ceci forma parte de la historia urbana de Villa Devoto. Su creador, Alfredo Ceci, llegó a Buenos Aires a comienzos del siglo XX y fue amigo de Antonio Devoto, uno de los principales impulsores del crecimiento del barrio.
Desde 1938 funcionó allí la Escuela de Educación Especial Bartolomé Ayrolo. Con el paso de los años, la falta de mantenimiento deterioró el edificio y obligó a trasladar la escuela al terreno lindero. En 2001, el palacio fue declarado de interés arquitectónico.
La restauración demandó dos años de trabajo e incluyó la recuperación del edificio principal y de las fachadas, la instalación de un ascensor externo, la construcción de un anexo subterráneo para servicios técnicos y la puesta en valor del jardín histórico.
“Lo más importante de ese edificio no está en sus vitrales ni en su cúpula, está en todo lo que va a volver a suceder dentro de sus paredes: en los vecinos que van a venir a disfrutarlo y en los estudiantes que van a formarse en la Escuela Taller de Patrimonio”, señaló Macri.
Desde el Gobierno de la Ciudad enmarcaron la obra dentro del plan de preservación de edificios históricos, que también incluye intervenciones en el Instituto Félix Bernasconi, en Parque Patricios, y en la Casa de la Cultura, antigua sede del diario La Prensa.