Una recorrida por las obras que retratan las Invasiones Inglesas en el Cabildo

En el marco de un nuevo aniversario del inicio de la Defensa de Buenos Aires, el Museo Nacional del Cabildo y de la Revolución de Mayo realizó una visita guiada dedicada a las pinturas de Charles Fouqueray sobre las Invasiones Inglesas.

La actividad, titulada “Charles Fouqueray: La plástica de las invasiones inglesas”, se llevó a cabo en el museo ubicado en Bolívar 65 y estuvo a cargo del historiador y columnista Miguel Ruffo. Participaron el director del museo, Horacio Mosquera; la directora nacional de Museos, María Inés Rodríguez Aguilar; el historiador, docente y periodista Roberto Luján Elissalde, además de un numeroso grupo de asistentes.

El recorrido se desarrolló en la sala dedicada a las Invasiones Inglesas, donde se exhiben reproducciones de dos óleos vinculados con aquellos episodios. Uno de ellos es Reconquista de Buenos Aires, de 1910, atribuido al pintor francés Charles Fouqueray. El otro, La Defensa de Buenos Aires, fechado en 1912, fue realizado por el artista.

Durante la visita, Ruffo analizó las escenas y explicó el contexto político y cultural en el que fueron encargadas las obras, en coincidencia con las celebraciones por el Centenario de la Revolución de Mayo. “Fueron encargadas por el gobierno argentino y también por Ángel Estrada, quien era ministro plenipotenciario y representante diplomático de la Nación Argentina ante la Santa Sede”, señaló.

El historiador también remarcó que la ubicación de las pinturas dentro de la sala del Cabildo incide en la lectura que puede hacerse de ellas. “Lo relevante desde el punto de vista temático es la derrota de las fuerzas británicas. El espacio en el que estas pinturas son exhibidas no es neutro en cuanto a la interpretación”, expresó.

Ruffo aportó además datos sobre Fouqueray y explicó que el artista viajó a la Argentina para investigar los hechos y reunir elementos que le permitieran reconstruir las escenas. La tarea exigía documentación, ya que buena parte de los escenarios originales había cambiado de forma significativa.

En ese sentido, se refirió a las dificultades propias de la pintura histórica. “Si nosotros vamos a la Plaza de Mayo ahora, no vamos a ver el fuerte, la Recova ni el Cabildo tal como era en 1806. Entonces, ¿de qué manera el espacio podía sugerirle a Fouqueray la presencia de esas instituciones?”, planteó.

Para reconstruir ese paisaje urbano, el pintor debió recurrir a representaciones previas de la ciudad, entre ellas acuarelas y dibujos de Carlos Enrique Pellegrini, además de documentos y testimonios escritos sobre el desarrollo de los acontecimientos.

Como cierre de la actividad, Ruffo también se refirió a la Lámina de Oruro, una pieza de platería expuesta en una de las paredes de la sala. La obra fue obsequiada a la Ciudad de Buenos Aires por la Villa de Oruro en diciembre de 1807, como homenaje a los episodios de la Reconquista y la Defensa frente a las invasiones británicas.

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