Aunque nació en Uruguay y conquistó los escenarios más importantes del país con su voz inconfundible, Julio Sosa también dejó una huella profunda en Villa del Parque. El reconocido cantor de tango pasó sus últimos años en una vivienda de la calle Helguera al 2400, donde este domingo 24 de noviembre vecinos, artistas y amantes del género volverán a reunirse para rendirle homenaje al cumplirse seis décadas de su fallecimiento.
El encuentro comenzará a las 16.30 frente a la que fuera su última residencia y tendrá entrada libre y gratuita. La propuesta reunirá música en vivo, recuerdos y distintas expresiones artísticas para mantener viva la memoria de uno de los intérpretes más importantes de la historia del tango.
La convocatoria está impulsada por la orquesta Tango 64, cuyos directores, Patricio Pérez y Esteban Zanardi, vecinos de la Comuna 11 y distinguidos como Personalidades Destacadas de la Cultura, vienen promoviendo distintas iniciativas para difundir el legado del artista. En esta oportunidad contarán con el acompañamiento de la Comuna 11, el Gobierno porteño, la Embajada de Uruguay y la Academia Nacional del Tango.
Además del espectáculo musical, la jornada contará con la presencia de figuras vinculadas a la cultura nacional. Entre los invitados confirmados se encuentran el actor Luis Brandoni, el pianista y compositor José «Pepe» Colángelo y la cantante Cristina Alberó, quienes acompañarán una celebración que buscará poner en valor la figura del recordado «Varón del Tango».
Julio Sosa nació en Las Piedras, Uruguay, en 1926, pero fue en Buenos Aires donde alcanzó la consagración. Durante las décadas de 1950 y 1960 construyó una carrera que lo convirtió en una de las voces más representativas del género, gracias a interpretaciones que todavía hoy forman parte del repertorio clásico del tango. Entre ellas se destacan versiones de «Cambalache», «Nada», «La Cumparsita», «En esta tarde gris» y «El Firulete», grabaciones que continúan siendo referencia para nuevas generaciones de músicos.
Su historia con Villa del Parque ocupa un lugar especial dentro de esa trayectoria. En la casa de Helguera 2440 transcurrieron sus últimos años de vida y allí era reconocido como un vecino más. Quienes lo conocieron recuerdan que mantenía una relación cercana con el barrio y que solía caminar por sus calles con la sencillez que lo caracterizaba, pese a la enorme popularidad que había alcanzado.
El destino quiso que, apenas unos días antes de cumplir 39 años, un accidente automovilístico terminara con su vida. El siniestro ocurrió el 25 de noviembre de 1964 sobre la avenida Figueroa Alcorta. Tras permanecer internado, falleció al día siguiente, el 26 de noviembre, dejando un vacío inmenso dentro del mundo del tango.
Precisamente, el nombre de la orquesta organizadora, Tango 64, remite a ese año que marcó para siempre la historia del género. A través de este homenaje, sus integrantes buscan mantener vigente la obra de Sosa y acercarla también a las nuevas generaciones.
Para Villa del Parque, la actividad tiene además un fuerte valor simbólico. No solo recuerda a una figura emblemática de la música ciudadana, sino que también rescata un fragmento de la historia del barrio y de aquellos personajes que eligieron sus calles para vivir.
La invitación está abierta a toda la comunidad. Será una oportunidad para disfrutar de un espectáculo gratuito al aire libre y, al mismo tiempo, rendir tributo a un artista cuya voz sigue siendo sinónimo de tango, identidad porteña y memoria cultural, a sesenta años de su partida.