La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, ratificó que la mudanza de los internos está prevista para el último trimestre de 2026, aunque todavía no tiene una fecha definida. El anuncio coincide con los preparativos de la visita del papa León XIV al penal de Villa Devoto, programada para el 11 de noviembre.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, confirmó este sábado que el traslado de los detenidos de la cárcel de Villa Devoto al nuevo complejo de Marcos Paz comenzará durante el último trimestre de 2026.
La funcionaria aclaró que la mudanza se hará en distintas etapas y que aún no se estableció el día en que se pondrá en marcha.
En declaraciones a Radio Con Vos, Monteoliva sostuvo que el proceso se mantiene dentro del cronograma previsto. El anuncio coincide con los preparativos de la visita del papa León XIV al penal, prevista para el 11 de noviembre.
El traslado todavía no tiene fecha exacta
La salida de la cárcel del barrio es un reclamo que lleva décadas. Según el plan acordado entre la Nación y la Ciudad, los internos serán trasladados al nuevo establecimiento federal de Marcos Paz, proyectado para albergar a más de 2.200 personas. También se prevén plazas para detenidos alojados en dependencias policiales porteñas.
Monteoliva señaló que la operación requerirá una planificación escalonada para garantizar la seguridad. Su declaración no significa que la cárcel ya esté vaciándose ni permite establecer cuándo finalizará el traslado. Tampoco confirmó cuántos detenidos serán trasladados durante la primera etapa.
Funcionarios porteños esperan que el penal quede desocupado antes de fin de año, pero eso dependerá de la habilitación del nuevo complejo y del desarrollo de cada etapa.
El Papa visitará el penal el 11 de noviembre
La visita de León XIV ya figura en el programa oficial difundido por el Vaticano. El encuentro en el Complejo Penitenciario Federal de Buenos Aires está anunciado para el miércoles 11 de noviembre a las 8 de la mañana. Dos horas más tarde, el pontífice tiene previsto celebrar una misa en Luján.
La ministra explicó que no será un encuentro abierto a la totalidad de los internos. La Iglesia, a través de la pastoral penitenciaria, seleccionará a un grupo reducido de participantes y remitirá sus antecedentes e historias personales al Vaticano. Según Monteoliva, la actividad durará como máximo veinte minutos e incluirá una bendición.
No se informó que la visita papal sea el motivo del traslado a Marcos Paz. Se trata de dos procesos distintos que coincidirán en el calendario, aunque ambos demandan medidas de coordinación y seguridad en el establecimiento de Devoto.
Un operativo especial de seguridad
Monteoliva adelantó que la visita de León XIV demandará 120 horas ininterrumpidas de trabajo conjunto entre organismos nacionales, provinciales y porteños. De acuerdo con las estimaciones que difundió la funcionaria, el dispositivo cubrirá tres aeropuertos, cuatro eventos masivos y once actividades cerradas.
El Papa llegará a Buenos Aires el domingo 8 de noviembre y celebrará una misa en Palermo el lunes 9. El martes 10 viajará a Córdoba y regresará para una vigilia con jóvenes. Su paso por la cárcel de Devoto será una de sus últimas actividades en la Ciudad, antes de trasladarse a Luján y partir hacia Perú.
Qué pasará con el predio de Villa Devoto
La futura desocupación del penal abrirá otra discusión de interés directo para los vecinos: el destino de las aproximadamente 4,5 hectáreas que ocupa entre Bermúdez, Nogoyá, Desaguadero y Pedro Lozano. Entre las alternativas debatidas aparecen espacios públicos, viviendas y otros usos urbanos, junto con la preservación del Pabellón 7 como lugar de memoria.
El proyecto definitivo todavía deberá resolver cuestiones patrimoniales, urbanísticas y legislativas. Mientras algunos residentes esperan que el cierre transforme el entorno, familiares de detenidos y docentes expresan preocupación por las mayores distancias para las visitas y por la continuidad de las actividades educativas.
Para Villa Devoto, la próxima novedad será la fecha concreta del primer traslado. Hasta entonces, la cárcel seguirá en funcionamiento y recibirá la visita anunciada del pontífice, mientras los vecinos esperan precisiones sobre el futuro de un predio emblemático del barrio.