Con más del 79% de la población carcelaria ya derivada al nuevo penal de Marcos Paz, los vecinos de la Comuna 11 conviven con retenes de seguridad y restricciones para ingresar a sus propios hogares. En paralelo, la comunidad universitaria denuncia el vaciamiento del Centro Universitario de Devoto (CUD).
El histórico reclamo por el cierre de la cárcel de Villa Devoto vive por estos días su etapa más crítica y tangible para quienes habitan el noroeste de nuestra Comuna 11. Un mega operativo de seguridad, coordinado de manera conjunta por fuerzas federales, porteñas y bonaerenses, mantiene militarizadas y valladas varias manzanas del barrio desde el pasado domingo. Mientras el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires defiende el avance de los traslados masivos como el paso definitivo hacia la desactivación final del penal, el impacto urbano directo se traduce en veredas bloqueadas, desvíos vehiculares obligatorios y reclamos generalizados por la falta de garantías educativas para los internos estudiantes.
De acuerdo con los datos oficiales relevados en el marco del procedimiento, las autoridades ya hicieron efectivos los traslados de 1.193 internos hacia el nuevo complejo penitenciario edificado en la localidad bonaerense de Marcos Paz. Dicha cifra representa más del 79% de la población total del establecimiento, la cual se estimaba en aproximadamente 1.600 personas alojadas antes de iniciarse esta fase intensiva de mudanza.
Retenes en las puertas de casa: el nuevo mapa de circulación vecinal
Para los residentes de Villa Devoto, e incluso para aquellos que transitan habitualmente desde Villa del Parque o Villa Santa Rita por las arterias conectoras, el panorama vial cambió drásticamente en las últimas 96 horas. El perímetro circundante al edificio carcelario muestra un estricto despliegue de retenes que restringen por completo la libre circulación en el pasaje Ucrania y sobre las calles Desaguadero, Pedro Lozano y Bermúdez, extendiéndose además hacia otros pasajes menores de la zona.
La realidad en las calles linderas se volvió compleja. Muchos vecinos de la cuadra se ven obligados a acreditar su identidad ante los uniformados y solicitar una autorización explícita para poder acceder con sus vehículos o a pie a sus propios domicilios particulares. Los camiones de traslado penitenciario y el patrullaje constante alteraron la fisonomía de un sector residencial que, si bien convivió un siglo con los muros del penal, hoy experimenta las fricciones lógicas de un desalojo a gran escala.
Alerta educativa por el vaciamiento del CUD y voces cruzadas
Más allá del trastorno logístico y vecinal, el operativo disparó un fuerte conflicto institucional en torno al Centro Universitario de Devoto (CUD). Este espacio de formación, modelo a nivel internacional y gestionado bajo el programa UBA XXII de la Universidad de Buenos Aires, dicta carreras de grado para las personas privadas de la libertad.

Desde la UBA y diversos organismos de control alzaron la voz para denunciar que decenas de internos dedicados al estudio académico fueron trasladados en pleno desarrollo del cuatrimestre universitario. La preocupación central de la comunidad del programa UBA XXII radica en que las distancias geográficas, la falta de conectividad y la carencia de infraestructura en los nuevos módulos de Marcos Paz tornan inviable la cursada presencial de los docentes.
En la vereda opuesta, el Ministerio de Seguridad de la Nación, conducido por Alejandra Monteoliva, aseguró de forma oficial que el derecho a estudiar de los 172 internos matriculados en carreras de grado no se verá afectado. Desde la cartera nacional prometieron que el Servicio Penitenciario Federal (SPF) arbitrará los medios necesarios para que continúen sus actividades académicas en las comisiones de Marcos Paz.
Revés judicial
Ante el escenario de incertidumbre, la Procuración Penitenciaria de la Nación promovió una acción de hábeas corpus colectivo preventivo ante la Justicia Federal para frenar los movimientos. El organismo argumentaba que las reubicaciones se ejecutaron de manera intempestiva e incumpliendo el protocolo de notificación a las defensorías técnicas de las personas trasladadas. Sin embargo, la Justicia Federal rechazó en primera instancia este recurso, decidiendo no suspender el cronograma oficial.
La incertidumbre sobre la visita papal
El destino final de la vieja estructura de la Comuna 11 suma otro componente de debate: la anunciada e histórica visita del papa León XIV a la República Argentina, programada para el próximo mes de noviembre.
Si bien los planes iniciales apuntaban al vaciamiento total del predio, las informaciones logísticas que trascendieron del propio comando unificado señalan que un remanente de entre 60 y 80 detenidos permanecería bajo custodia dentro de los muros de Devoto para la fecha del arribo papal. Hasta el momento, las fuentes oficiales evitan confirmar si el cronograma se detendrá temporalmente debido a la agenda del Sumo Pontífice o bajo qué condiciones de seguridad se mantendrá a esa porción de la población carcelaria en el edificio de nuestra comuna.
Villa Devoto camina a paso firme hacia una reconversión urbana histórica, pero los días de transición se viven con tensión operativa en las veredas, dudas sobre el futuro del predio y un debate abierto sobre el derecho a la educación en contexto de encierro.