Un informe del Centro RA de la UBA calculó que los alquileres aumentaron 423 % entre diciembre de 2023 y febrero de 2026, frente a una inflación acumulada del 209 % en la región GBA. El dato vuelve a poner el costo de la vivienda en el centro de las preocupaciones de los hogares de Villa Devoto, Villa del Parque, Villa General Mitre y Villa Santa Rita.
Conseguir y sostener un alquiler se volvió uno de los principales desafíos para los hogares porteños. Un informe elaborado por el Centro de Estudios para la Recuperación Argentina (Centro RA) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) mostró que el costo de los alquileres aumentó un 423 % entre diciembre de 2023 y febrero de 2026, mientras que la inflación acumulada durante ese mismo período fue del 209 % en la región GBA.
El dato surge de un análisis de los precios de bienes y servicios realizado a partir de información del INDEC y difundido por la propia UBA el 08 de abril. El trabajo pone el foco en una diferencia que puede sentirse especialmente en los presupuestos familiares: aunque la inflación general acumuló una fuerte suba, algunos gastos vinculados con la vivienda crecieron a un ritmo considerablemente mayor.
En otras palabras, el alquiler no siguió simplemente el aumento promedio del costo de vida: durante esos 26 meses, la suba acumulada fue aproximadamente el doble de la inflación general.
La vivienda, entre los gastos que más presionaron
El estudio ubicó a la categoría “Vivienda, servicios vinculados y otros combustibles” como una de las que más aumentaron durante el período analizado, con una variación acumulada cercana al 400 %.
Dentro de ese grupo, los alquileres registraron el 423 % mencionado. Pero no fueron el único gasto que avanzó con fuerza. El agua aumentó 366 %, la electricidad 370 % y el gas natural alcanzó una suba acumulada del 766 %, según los datos utilizados por el Centro RA.
La diferencia con otros consumos es significativa. Alimentos y bebidas no alcohólicas acumularon un aumento del 182%, mientras que equipamiento y mantenimiento del hogar registró 128 % y prendas de vestir y calzado, 106 %. Es decir, la evolución del índice general no refleja de la misma manera lo que ocurre con cada presupuesto familiar.
Para una familia que destina una parte importante de sus ingresos a la vivienda, esta diferencia puede traducirse en menos dinero disponible para alimentos, transporte, educación, salud, recreación u otros gastos cotidianos.
¿Cómo se siente en los barrios de la Comuna 11?
El informe de la UBA no ofrece una medición específica para Villa Devoto, Villa del Parque, Villa General Mitre y Villa Santa Rita, por lo que no corresponde atribuir a esos cuatro barrios el aumento del 423 % como si fuera un índice propio de la zona. El porcentaje corresponde al análisis de alquileres para el ámbito utilizado por el estudio y debe leerse en ese contexto.
Sin embargo, el mercado inmobiliario de la Comuna 11 muestra que el problema se traduce en valores concretos para quienes buscan una vivienda. Avisos publicados durante el período muestran, por ejemplo, departamentos de dos ambientes en Villa del Parque por encima del millón de pesos mensuales, mientras que en Villa General Mitre y Villa Santa Rita también aparecen unidades de similares características con alquileres que deben complementarse con expensas y otros gastos.
Estos valores son precios de publicación de propiedades particulares y no un promedio oficial de cada barrio, por lo que pueden variar considerablemente según superficie, estado, ubicación, antigüedad, amenities y expensas. Sirven, no obstante, para dimensionar el escenario que encuentran los vecinos cuando salen a buscar una vivienda.
En Villa Devoto, por ejemplo, los portales inmobiliarios también muestran una oferta diversa de departamentos de dos ambientes, con diferencias importantes según ubicación y características. La amplitud de precios confirma que no existe un único “alquiler de Devoto”, sino un mercado fragmentado en el que el costo final depende de múltiples variables.
El alquiler no es el único costo
Para los inquilinos, además del monto mensual del contrato hay que considerar expensas, servicios, transporte y los gastos necesarios para ingresar a una vivienda.
El informe de la UBA adquiere especial relevancia en ese punto porque analiza justamente la evolución conjunta de distintos componentes del costo de vida. Si el alquiler aumenta más rápido que el promedio de los precios y, al mismo tiempo, también suben servicios esenciales como electricidad, agua y gas, la presión sobre el ingreso mensual se acumula.
En algunos edificios de la Comuna 11, las expensas pueden representar una suma significativa adicional. Avisos inmobiliarios publicados durante 2026 muestran, por ejemplo, unidades de dos ambientes con expensas que superan los $ 100.000 mensuales, aunque nuevamente se trata de casos particulares y no de un promedio barrial.
Un problema que atraviesa a los cuatro barrios
Para los vecinos de Villa Devoto, Villa del Parque, Villa General Mitre y Villa Santa Rita, el dato de la UBA pone números a una preocupación que excede la búsqueda puntual de un departamento. El costo de sostener una vivienda se convirtió en una parte cada vez más determinante de la economía familiar.
La situación también plantea un desafío para quienes viven en la Comuna 11 y necesitan mudarse dentro del propio barrio o permanecer cerca de sus redes familiares, escuelas, trabajos y comercios habituales. Una suba de los alquileres que supera ampliamente a la inflación puede reducir las alternativas disponibles y obligar a muchas familias a resignar superficie, ubicación o calidad de vivienda para mantener el presupuesto bajo control.
El estudio del Centro RA no anticipa qué ocurrirá con los alquileres en los próximos meses. Su principal aporte es mostrar lo sucedido hasta febrero de 2026: en poco más de dos años, el costo de alquilar avanzó muy por encima del nivel general de precios.
Para quienes buscan vivienda en la Comuna 11, el dato funciona como una fotografía del peso que hoy tiene el alquiler dentro de la economía cotidiana. Y también como una señal de que, para analizar el costo de vida de una familia, mirar solamente la inflación general ya no alcanza: en el presupuesto de los inquilinos, la vivienda juega su propia carrera.