Confirmaron el Carnaval Porteño 2025: habrá 12 noches de corsos en los barrios

Después de varias semanas de incertidumbre y negociaciones con el Gobierno de la Ciudad, las agrupaciones de carnaval confirmaron la realización de la edición número 157 de los tradicionales corsos porteños. Los festejos comenzarán el primer fin de semana de febrero y finalizarán durante el feriado de Carnaval.

A pocos días del comienzo de febrero, las murgas porteñas confirmaron que el Carnaval 2025 se realizará en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires. La programación contará con 12 noches de festejos, luego de un acuerdo alcanzado entre representantes de las agrupaciones y funcionarios del área de Cultura del Gobierno porteño.

Los corsos comenzarán el sábado 1° de febrero y continuarán durante todos los fines de semana del mes. De acuerdo con el cronograma informado, habrá actividades los sábados 1°, 8, 15 y 22, y los domingos 2, 9, 16 y 23 de febrero.

La celebración se completará durante el fin de semana largo de Carnaval, con cuatro jornadas consecutivas previstas para el sábado 1°, domingo 2, lunes 3 y martes 4 de marzo.

“Tenemos garantizadas las 12 noches”, anunciaron los integrantes del programa de streaming Carnaval en los Barrios, un espacio integrado por referentes de distintas murgas de la Ciudad. La noticia fue recibida con alivio por las agrupaciones, que se encontraban a la espera de una definición oficial sobre la extensión y las condiciones de los festejos.

Una negociación atravesada por las diferencias

La confirmación llegó después de varios meses de tensión entre el movimiento murguero y la administración encabezada por Jorge Macri. Durante 2024, distintas declaraciones y propuestas vinculadas con la organización y el financiamiento de los corsos generaron preocupación entre las agrupaciones.

Uno de los principales cruces se produjo luego de que la ministra de Cultura porteña, Gabriela Ricardes, señalara que los corsos podían generar molestias entre los vecinos. Sus palabras provocaron el rechazo de las murgas, que se declararon en estado de alerta y defendieron el valor cultural, artístico y social de la celebración.

Las agrupaciones remarcaron que el carnaval porteño forma parte de la identidad de los barrios y constituye un espacio de participación comunitaria. También señalaron que detrás de cada presentación hay meses de ensayos, confección de vestuario, composición de canciones y trabajo voluntario de vecinos de todas las edades.

A las diferencias con el Ministerio de Cultura se sumaron iniciativas impulsadas por sectores libertarios para reducir los recursos destinados a la actividad. Entre ellas se encontraba una propuesta de la legisladora Rebeca Fleitas para limitar el financiamiento público, aunque el proyecto no consiguió avanzar en la Legislatura porteña.

Una tradición que vuelve a las calles

En los años posteriores a la pandemia, la cantidad de jornadas y los recursos disponibles para la organización del Carnaval fueron motivo de discusiones. Las restricciones aplicadas durante ese período redujeron la duración de algunos corsos y modificaron el esquema habitual de presentaciones.

Por ese motivo, la recuperación de las 12 noches fue considerada una señal positiva por las murgas, que podrán volver a desplegar sus espectáculos en calles, plazas, avenidas y parques de distintos puntos de la Ciudad.

Como sucede cada verano, los corsos reunirán música, baile, percusión, vestuario y crítica social. Además de funcionar como espacios de entretenimiento para las familias, representan una oportunidad para que las agrupaciones mantengan viva una tradición que atraviesa generaciones.

La ubicación de cada corso, los horarios y la programación de las murgas participantes serán informados por el Gobierno porteño y las organizaciones barriales antes del inicio de las actividades.

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