La principal arteria comercial de Villa del Parque, uno de los cuatro barrios que integran la Comuna 11, lleva el apellido de un médico y poeta porteño que murió durante la batalla de Caseros. Antes de adoptar su nombre actual, fue conocida como Barcelona y Juárez Celman. La denominación definitiva data de 1893, varios años antes de la fundación oficial del barrio.
Para los vecinos de Villa del Parque, decir Cuenca es hablar de uno de los principales puntos de referencia de la zona. Comercios, cafés, bancos, la estación del ferrocarril San Martín y buena parte del movimiento cotidiano se concentran allí. Pero detrás de ese nombre tan incorporado a la identidad barrial existe una historia que se remonta al siglo XIX.
La calle homenajea a Claudio Mamerto Cuenca, médico y poeta nacido en Buenos Aires el 30 de octubre de 1812. Según el nomenclátor oficial de la Ciudad, la denominación fue establecida por una ordenanza municipal del 27 de noviembre de 1893. Allí se lo recuerda como médico y cirujano mayor del Ejército, cargo para el que había sido designado por Juan Manuel de Rosas en 1851.
Cuenca estudió en el Colegio de San Carlos y luego ingresó al Departamento de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Se graduó como médico en 1838 y también desarrolló actividad docente. Paralelamente cultivó la literatura, especialmente la poesía y el teatro. Parte de sus escritos expresaban críticas al gobierno de Rosas y fueron difundidos después de su muerte.

Su vida terminó de manera trágica el 3 de febrero de 1852, durante la batalla de Caseros. Como cirujano del ejército rosista, se encontraba atendiendo heridos en un hospital de campaña cercano al Palomar de Caseros. Las reconstrucciones históricas señalan que murió cuando intentó proteger a soldados heridos frente al avance de integrantes del Ejército Grande, comandado por Justo José de Urquiza. Tenía 39 años.
Antes de Cuenca: Barcelona y Juárez Celman
Antes de llamarse Cuenca, la arteria tuvo otros nombres. Los registros sobre la toponimia porteña indican que primero fue Barcelona y posteriormente Juárez Celman, en alusión al presidente argentino Miguel Juárez Celman. La ordenanza de 1893 fijó finalmente el apellido que conserva hasta hoy.
El dato tiene una particularidad para Villa del Parque: cuando la Ciudad estableció oficialmente el nombre Cuenca, el barrio todavía no existía como tal. La estación Villa del Parque fue inaugurada en 1907 y el 8 de noviembre de 1908 quedó como fecha fundacional del barrio, a partir de la creación de su sociedad de fomento. Es decir, la calle ya llevaba unos 15 años con su denominación actual cuando comenzó a consolidarse la identidad villaparquense.
De calle barrial a centro comercial
Con el crecimiento de la zona, Cuenca terminó convirtiéndose en su principal eje comercial. Fuentes históricas locales señalan que inicialmente Helguera podía haber ocupado ese lugar, pero la falta de un paso a nivel sobre esa arteria condicionó su desarrollo, mientras Cuenca ganó protagonismo a ambos lados de las vías. Hoy la Legislatura porteña identifica a la plaza Aristóbulo del Valle, la estación ferroviaria y la calle Cuenca como parte del centro de Villa del Parque. Detrás de vidrieras, tránsito y movimiento comercial, su nombre conserva así el recuerdo de Claudio Mamerto Cuenca, un médico y poeta cuya historia comenzó mucho antes de que existiera el barrio que terminó adoptando su calle como una de sus señas de identidad.