La Legislatura porteña aprobó el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal, una iniciativa que busca ofrecer una alternativa a vecinos que tienen dificultades para afrontar deudas de tarjetas de crédito y préstamos personales.
El programa permitirá acceder a nuevas líneas de financiación para determinadas deudas, aunque no se trata de una condonación. Quienes ingresen deberán asumir un nuevo crédito para refinanciar las obligaciones pendientes.
La medida alcanza a personas que tengan deudas con entre 60 y 180 días de atraso, siempre que cumplan una serie de requisitos. Entre ellos, que los ingresos familiares sean inferiores a diez salarios mínimos y que las cuotas representen más del 30% de los ingresos del hogar.
También se exige una residencia mínima de dos años en la Ciudad y existen condiciones patrimoniales que pueden dejar afuera a determinados solicitantes.
El programa contempla la participación del Banco Ciudad y de otras entidades financieras que adhieran. La principal expectativa estará puesta en las condiciones concretas de esos créditos: tasa, plazo y costo total de la refinanciación.
Para quienes llegan a fin de mes con buena parte del sueldo comprometido, una cuota menor puede significar un alivio inmediato. Pero la deuda no desaparece: se reorganiza y, dependiendo del plazo y los intereses, puede extenderse durante varios años.
Por eso, antes de tomar una nueva financiación, será clave conocer cuánto se terminará pagando en total y si realmente representa una mejora para la economía familiar.
Fuente: Legislatura porteña