El Hospital Zubizarreta inicia una transformación histórica para mejorar la atención de miles de vecinos

Para los vecinos de Villa Devoto, el Hospital General de Agudos Dr. Abel Zubizarreta es mucho más que un centro de salud. Es el lugar al que acuden las familias del barrio desde hace generaciones, donde nacieron miles de porteños, se atendieron urgencias, se realizaron controles médicos y se construyó una fuerte relación entre el hospital y la comunidad. Por eso, el comienzo de las obras para modernizar sus instalaciones representa una noticia esperada desde hace años.

La intervención ya comenzó y contempla la construcción de un nuevo edificio de consultorios externos que cambiará de manera significativa el funcionamiento del hospital, uno de los principales establecimientos públicos de salud del noroeste de la Ciudad. El proyecto apunta a mejorar la atención de los pacientes, ofrecer espacios más modernos para el personal médico y responder a una demanda que creció de forma sostenida en los últimos años.

El nuevo edificio tendrá una superficie superior a los 5.400 metros cuadrados, distribuidos en cuatro niveles. Allí funcionarán 65 consultorios externos, además de áreas destinadas a kinesiología, rehabilitación, salas para procedimientos ambulatorios y nuevos espacios de espera. La idea es concentrar en un único sector gran parte de la atención ambulatoria que hoy se encuentra distribuida en distintas dependencias del hospital.

Para quienes conocen el Zubizarreta desde hace décadas, la obra también tiene un fuerte valor simbólico. Los actuales consultorios externos fueron construidos hace más de medio siglo con estructuras modulares que, en aquel momento, se pensaban como una solución transitoria. Sin embargo, el crecimiento de la demanda hizo que esas instalaciones continuaran utilizándose durante décadas, a pesar del desgaste propio del paso del tiempo.

Cada año, miles de vecinos de Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Pueyrredón, Monte Castro, Villa Real e incluso de municipios bonaerenses cercanos eligen el Zubizarreta para realizar consultas médicas, controles, estudios y tratamientos. Esa realidad convirtió a los consultorios externos en uno de los sectores con mayor movimiento dentro del hospital.

La modernización busca justamente dar respuesta a esa realidad. Con espacios más amplios y una mejor organización de la circulación interna, se espera optimizar los tiempos de atención y brindar mayor comodidad tanto a los pacientes como a los equipos de salud.

Uno de los aspectos que más tranquilidad llevó a los vecinos es que las obras fueron planificadas para que el hospital continúe funcionando mientras avanza la construcción. Según informaron las autoridades, se reorganizarán algunos sectores de manera progresiva para evitar que la prestación de los servicios se vea afectada.

El Zubizarreta ocupa un lugar especial dentro de la historia de Villa Devoto. Sus orígenes se remontan a principios del siglo XX, cuando comenzó a funcionar como un pequeño consultorio vecinal destinado a atender a una población que crecía rápidamente. Con el paso de los años fue ampliando sus servicios hasta convertirse en uno de los hospitales generales más importantes de la Ciudad.

Ese vínculo con el barrio explica por qué cada mejora en su infraestructura es seguida de cerca por los vecinos. A diferencia de otros edificios públicos, el hospital forma parte de la vida cotidiana de la comunidad. Son muchas las familias que tienen alguna historia ligada al Zubizarreta: un nacimiento, una cirugía, una guardia atendida de urgencia o un tratamiento prolongado.

La construcción del nuevo edificio también permitirá reorganizar áreas que hoy presentan limitaciones por cuestiones edilicias. Al concentrar los consultorios en un espacio especialmente diseñado para la atención ambulatoria, el hospital podrá optimizar el uso del resto de sus instalaciones y mejorar la experiencia de quienes concurren diariamente.

La obra se enmarca en un plan más amplio de modernización de la infraestructura sanitaria porteña, aunque para Villa Devoto tiene un significado particular. Durante años, profesionales y vecinos señalaron la necesidad de renovar un sector que había quedado desactualizado frente al crecimiento de la demanda y a los avances tecnológicos incorporados por la medicina.

Mientras las máquinas ya trabajan dentro del predio, la expectativa crece entre quienes utilizan habitualmente el hospital. El desafío será llevar adelante una obra de gran magnitud sin alterar el funcionamiento cotidiano de un establecimiento que atiende a miles de personas cada mes.

Cuando el proyecto esté terminado, el Zubizarreta no solo contará con instalaciones más modernas. También dispondrá de un edificio pensado para acompañar las necesidades de una comunidad que sigue creciendo y que encuentra en este hospital uno de los pilares fundamentales de la salud pública en la zona norte de la Ciudad. Para Villa Devoto, la obra representa mucho más que una ampliación edilicia: es una inversión en uno de los espacios más valorados por el barrio y una apuesta a fortalecer un hospital que, desde hace más de un siglo, forma parte de la identidad de la comunidad.

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