El último informe del IDECBA, correspondiente al tercer trimestre de 2025, muestra que 107.000 personas están desocupadas en la Ciudad de Buenos Aires. La tasa de desempleo se ubicó en el 6,3%, mientras que las mujeres registraron una desocupación mayor que los varones y también una menor participación en el mercado laboral. Los datos revelan además fuertes diferencias según la edad y la zona de residencia.
El mercado laboral porteño mantiene niveles relativamente estables de actividad y empleo, pero detrás de los promedios generales persisten diferencias importantes entre varones y mujeres, entre los distintos grupos de edad y entre las zonas de la Ciudad.
Según el último informe de Indicadores laborales del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA), correspondiente al tercer trimestre de 2025, unas 107.000 personas se encontraban desocupadas. La cifra representa el 6,3% de la población económicamente activa (PEA).
En el mismo período, la Ciudad contaba con alrededor de 1.591.000 personas ocupadas, mientras que la población económicamente activa alcanzaba aproximadamente 1.698.500 personas. La población de 10 años y más considerada por la encuesta se distribuía entre quienes participaban del mercado laboral y quienes permanecían fuera de él.
Actividad y empleo
La tasa de actividad, que mide la proporción de la población de 10 años y más que participa del mercado laboral —ya sea porque trabaja o porque busca trabajo—, se ubicó en el 63,0% durante el tercer trimestre.
La tasa bruta de actividad, calculada sobre el total de la población, fue del 55,0%, mientras que la tasa específica de empleo llegó al 59,0%. La tasa bruta de empleo, por su parte, se ubicó en 51,6%. De acuerdo con el IDECBA, los niveles de actividad y empleo no presentaron variaciones significativas respecto del mismo trimestre de 2024.
El panorama general, por lo tanto, muestra una relativa estabilidad. Sin embargo, cuando los indicadores se desagregan por sexo, edad y territorio aparecen diferencias mucho más marcadas.
Las mujeres participan menos y tienen mayor desocupación
La brecha entre varones y mujeres continúa siendo uno de los principales rasgos del mercado laboral porteño.
La tasa específica de actividad femenina fue del 59,3%, mientras que entre los varones alcanzó el 67,0%. La diferencia es de 7,7 puntos porcentuales, lo que significa que una proporción considerablemente mayor de los varones participa del mercado laboral.
La diferencia también aparece en el empleo. La tasa específica de empleo llegó al 55,0% entre las mujeres, frente al 63,5% entre los varones. En este caso, la brecha es de 8,5 puntos porcentuales.
El desempleo completa el panorama. Mientras la tasa de desocupación femenina alcanzó el 7,4%, entre los varones fue del 5,2%. Esto representa una diferencia de 2,2 puntos porcentuales a favor de los varones.
Así, los tres indicadores principales muestran una misma tendencia: las mujeres participan menos del mercado laboral, tienen una menor tasa de empleo y, entre quienes participan, enfrentan una mayor desocupación.
La diferencia resulta especialmente significativa porque la composición de la población económicamente activa es bastante equilibrada: los varones representan el 50,7% y las mujeres el 49,3%. Entre las personas ocupadas, los varones representan el 51,3% y las mujeres el 48,7%.
La edad también marca diferencias
La relación con el mercado laboral cambia considerablemente según la edad.
Los jóvenes de hasta 24 años presentan una tasa de actividad del 27,4%. Es decir, menos de tres de cada diez personas de ese grupo participan del mercado laboral. Además, el indicador se redujo 3,2 puntos porcentuales respecto del mismo trimestre del año anterior.
En el otro extremo, entre las personas de 65 años y más, la tasa de actividad se ubicó en 24,4%.
La situación es muy diferente para quienes se encuentran en las edades centrales de la vida laboral. Entre las personas de 25 a 49 años, la tasa de actividad alcanzó el 93,1%. Esto significa que más de nueve de cada diez personas de ese grupo etario participan del mercado de trabajo.
Las diferencias también aparecen al medir específicamente el empleo. Entre los jóvenes de hasta 24 años, la tasa de empleo fue del 22,0%, mientras que llegó al 88,8% entre las personas de 25 a 49 años. Para quienes tienen 65 años o más, se ubicó en 23,5%.
Los números muestran así una estructura marcada: la participación laboral aumenta fuertemente durante las edades centrales y cae tanto entre los jóvenes como entre las personas mayores.
La Ciudad también tiene una brecha territorial
El lugar de residencia constituye otro factor que diferencia las posibilidades de participación y acceso al empleo.
Según el IDECBA, las zonas Norte y Centro presentan los indicadores laborales más elevados. La tasa específica de actividad alcanza el 64,6% en la Zona Norte y el 65,0% en la Zona Centro, mientras que en la Zona Sur se reduce al 57,4%.
La misma diferencia se observa en el empleo. La tasa específica alcanza el 60,6% en el Norte, el 61,2% en el Centro y solamente el 53,2% en el Sur.
En materia de desocupación, el contraste también es visible: la tasa fue del 6,2% en el Norte, del 5,9% en el Centro y del 7,4% en el Sur.
La brecha territorial se suma, de esta manera, a las diferencias vinculadas con el género y la edad.
Desocupación y subocupación
El análisis del mercado laboral no termina en las personas que no tienen empleo. El informe también mide la subocupación horaria, que comprende a quienes trabajan menos de 35 horas semanales y están disponibles para trabajar más horas.
En el tercer trimestre de 2025, la tasa de subocupación horaria se ubicó en el 8,2% de la población económicamente activa, 1,9 puntos porcentuales por debajo del registro de un año antes.
Si se combinan las situaciones de desocupación y subocupación por insuficiencia de horas, el indicador de subutilización de la fuerza de trabajo llega al 14,5%. En el grupo de 25 a 49 años, ese porcentaje se reduce al 11,2%.
El informe señala además que el 68,8% de las personas desocupadas tenía menos de cinco años de antigüedad en su última ocupación. Entre quienes habían trabajado anteriormente, el 84,3% lo había hecho en relación de dependencia.
Una Ciudad con estabilidad general, pero desigualdades persistentes
Los números del tercer trimestre muestran que el mercado laboral porteño mantiene un comportamiento relativamente estable en términos generales. La actividad y el empleo permanecen en niveles similares a los del año anterior y la desocupación se ubica en el 6,3%.
Sin embargo, detrás de esos promedios aparecen diferencias que persisten. Las mujeres tienen una tasa de actividad 7,7 puntos menor que la de los varones, una tasa de empleo 8,5 puntos inferior y una desocupación 2,2 puntos mayor.
Los jóvenes y las personas mayores, por su parte, presentan las tasas de participación laboral más bajas, mientras que el grupo de 25 a 49 años concentra la mayor presencia en el mercado de trabajo.
A nivel territorial, la Zona Sur también queda por debajo de los niveles de actividad y empleo registrados en el Norte y el Centro de la Ciudad.
Los datos del IDECBA permiten así mirar más allá de la cifra general de desempleo. Los 107.000 desocupados porteños representan una realidad que no se distribuye de manera uniforme: las posibilidades de acceder al mercado laboral continúan condicionadas por el género, la edad y el lugar donde viven las personas.
Para los vecinos de los distintos barrios porteños, estos indicadores ofrecen una fotografía del mercado de trabajo de la Ciudad al cierre del tercer trimestre de 2025 y permiten seguir de cerca una de las principales dimensiones de la realidad económica y social de Buenos Aires.