La institución es conocida por muchos vecinos simplemente como GEVS. Con una historia que comenzó en 1929, el club atravesó distintas etapas y logró mantenerse como uno de los espacios deportivos y sociales que todavía conservan la identidad de esta zona de la Comuna 11.
Su sede está en Joaquín V. González 1511, en la esquina con Alejandro Magariños Cervantes, una ubicación que con el paso de las décadas quedó asociada a la vida cotidiana de Villa Santa Rita. La institución figura además en el registro de clubes de la Ciudad con ese domicilio.
Pero la historia del club no comenzó allí. El origen se remonta al 23 de septiembre de 1929, cuando fue creado con el nombre de Club Social y Deportivo San Blas. En aquellos años, la zona tenía una fisonomía muy diferente a la actual: calles de tierra, terrenos todavía sin urbanizar y numerosos espacios donde los chicos podían jugar al fútbol. La primera cancha del club estuvo en un predio delimitado por Chivilcoy, Magariños Cervantes, Mercedes y Camarones, donde actualmente se encuentra la Plaza Ciudad de Udine.
El fútbol fue, entonces, parte de sus primeros pasos. El antiguo San Blas llegó incluso a participar en la Segunda División de la Asociación Argentina de Football durante 1931 y 1932. Con el tiempo, sin embargo, la institución fue dejando atrás aquella etapa y comenzó a tomar la forma del club que los vecinos conocen actualmente.
En 1936 adoptó el nombre de Gimnasia y Esgrima de Vélez Sarsfield y se instaló en su actual ubicación. Allí comenzó una nueva etapa, con el básquet como una de las actividades deportivas principales. Esa disciplina se practicó durante décadas y permitió que el club se midiera con instituciones de mayor peso dentro del deporte porteño. Uno de los partidos que quedó registrado en su historia fue el triunfo frente a Racing Club en 1955, cuando GEVS se impuso por 55 a 50.
El deporte, de todos modos, nunca fue la única razón por la que el club ocupó un lugar importante en el barrio. Como sucedió con muchos clubes porteños durante buena parte del siglo XX, GEVS fue también un punto de encuentro para los vecinos. Los bailes de carnaval son parte de los recuerdos que aparecen cuando se reconstruye su historia, al igual que distintas actividades sociales que reunían a familias enteras.
Ese papel social de los clubes de barrio resulta especialmente importante para entender la historia de Villa Santa Rita. Antes de que existieran las redes sociales y las múltiples formas actuales de comunicación, estos lugares eran espacios donde los vecinos podían encontrarse, participar de actividades y establecer vínculos. En el club se podía practicar un deporte, pero también compartir una comida, participar de una fiesta o simplemente encontrarse con conocidos.
El propio Gobierno de la Ciudad incluye al Gimnasia y Esgrima de Vélez Sarsfield dentro del recorrido histórico de Villa Santa Rita y destaca su origen como Club San Blas. La institución forma parte de un grupo reducido de entidades que ayudan a contar cómo fue creciendo y organizándose el barrio.
Con el paso de los años, el club también fue construyendo una relación particular con el fútbol infantil. De sus divisiones formativas surgieron jugadores que luego tuvieron reconocimiento profesional, entre ellos Christian Bassedas, Federico Insúa y Leonel Gancedo, según la reconstrucción histórica realizada por el Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol.
Esa tradición formativa es parte de una característica que se repite en los clubes de barrio: muchas veces no se trata solamente de formar deportistas, sino también de ofrecer a chicos y adolescentes un lugar donde crecer, compartir con otros y aprender a convivir dentro de un equipo.
GEVS tampoco estuvo al margen de las dificultades que atravesaron muchas instituciones similares. Con el paso de las décadas, los clubes sociales perdieron parte del protagonismo que habían tenido durante el siglo pasado y algunos quedaron en situaciones económicas muy complicadas. El Gimnasia y Esgrima de Vélez Sarsfield también tuvo períodos difíciles, pero consiguió continuar con sus actividades gracias al trabajo de socios, dirigentes y vecinos.
En los últimos años, además, el club fue recuperando distintos sectores de su sede. Entre ellos se encuentra el salón de usos múltiples, que había quedado deteriorado y fue remodelado para volver a utilizarse en fiestas, encuentros y actividades de la institución. También se realizaron mejoras en espacios destinados a compartir comidas y reuniones familiares.
Hoy, caminar por Joaquín V. González al 1500 permite encontrarse con una institución que conserva una historia muy vinculada al barrio. No tiene la dimensión de los grandes clubes porteños ni necesita tenerla. Su importancia está precisamente en otro lugar: en haber acompañado durante casi un siglo a varias generaciones de vecinos.
En una ciudad que cambia permanentemente, que una institución pueda permanecer durante tantas décadas en el mismo barrio no es un dato menor. Por sus instalaciones pasaron chicos que después se convirtieron en deportistas, familias que celebraron allí acontecimientos importantes y vecinos que encontraron en el club un lugar de pertenencia.
Gimnasia y Esgrima de Vélez Sarsfield es, en definitiva, parte de la memoria de Villa Santa Rita. Su historia comenzó como la de tantos clubes nacidos del entusiasmo de un grupo de vecinos y terminó convirtiéndose en una institución que atravesó casi cien años de transformaciones del barrio.