El plan presentado por el Gobierno porteño contemplaba mejoras en hospitales, incorporación de equipamiento médico y ampliación de la atención primaria. Entre los proyectos anunciados se encontraba la creación de un Centro Integral de Atención en la Comuna 11.
El Gobierno de la Ciudad anunció una inversión superior a los $76.000 millones para fortalecer el sistema público de salud porteño. El programa incluía obras de infraestructura, modernización de distintas áreas hospitalarias, incorporación de equipamiento tecnológico y ampliación de la red de atención primaria.
El anuncio fue realizado en febrero de 2025 por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, durante una actividad en el Hospital Piñero, acompañado por el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, y la vocera institucional, Laura Alonso. El presupuesto anunciado estaba destinado a ejecutar proyectos durante ese año en hospitales y centros de salud de distintos barrios.
El plan tenía impacto directo en la Comuna 11, ya que entre las iniciativas se encontraba la creación de un Centro Integral de Atención en Villa Devoto. También se había proyectado otro establecimiento de estas características en el barrio de La Paternal, dentro del sector conocido como La Carbonilla.
Estos espacios fueron pensados para acercar prestaciones médicas a los barrios, facilitar las consultas ambulatorias y evitar que los pacientes deban trasladarse hasta los grandes hospitales para resolver problemas de baja o mediana complejidad.
La inversión comprendía la ampliación de guardias, la modernización de quirófanos y terapias intensivas, la renovación de consultorios y la compra de equipos de última generación. También contemplaba la construcción y ampliación de Centros de Salud y Acción Comunitaria, conocidos como CeSAC.
De acuerdo con los datos difundidos por el Ejecutivo porteño, durante 2024 la red pública había brindado un promedio de 100.000 prestaciones diarias, lo que representaba un aumento del 20% en comparación con el año anterior. Además, se habían realizado más de 50.000 cirugías programadas, un 25% más que en 2023.
Macri sostuvo que el crecimiento de la demanda estaba relacionado con la situación económica y con la llegada de pacientes que anteriormente se atendían en el sistema privado. En ese contexto, afirmó que la salud porteña continuaría siendo pública, universal, gratuita y de calidad.
Durante el primer año de la gestión, la Ciudad informó que había realizado alrededor de 90 obras en hospitales y establecimientos sanitarios, con una inversión cercana a los $59.000 millones. Para 2025, ese programa debía ampliarse hasta superar los $76.000 millones.
Entre los trabajos anunciados se encontraban la nueva guardia y los consultorios externos del Hospital Piñero, una sala de internación para pacientes de salud mental en el Hospital Rivadavia y la construcción del CeSAC N.° 42 en Boedo.
También se preveía ampliar los consultorios de cinco centros de atención primaria ubicados en Floresta, Barracas, La Boca, Flores y Villa Urquiza, además de sumar nuevos centros de especialidades médicas ambulatorias.
Por otra parte, el programa destinaba más de $15.000 millones a la compra de equipamiento para toda la red sanitaria. El objetivo era incorporar tecnología para estudios, diagnósticos, tratamientos y procedimientos quirúrgicos en distintos establecimientos.
El ministro Fernán Quirós señaló que el sistema debía avanzar hacia una atención más cercana a la comunidad, con servicios accesibles y distribuidos territorialmente. La estrategia buscaba reforzar el primer nivel de atención para prevenir enfermedades, realizar controles y descomprimir las guardias hospitalarias.
Para los barrios de la Comuna 11, la inclusión de Villa Devoto dentro del programa representaba la posibilidad de sumar un nuevo espacio sanitario de cercanía. El anuncio se inscribía en una política de descentralización de la atención, especialmente importante para zonas que no cuentan con un hospital público general dentro de sus límites.