Más luz en las calles porteñas: nuevas luminarias para reforzar la seguridad

Más iluminación para caminar, mayor visibilidad en las veredas y un refuerzo de las herramientas destinadas a mejorar la seguridad urbana.

Con ese objetivo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires avanza con la instalación de nuevas luces peatonales en distintos barrios porteños. La medida forma parte de un conjunto de acciones que también incluye controles de tránsito, vigilancia en espacios públicos y modificaciones destinadas a ordenar la circulación.

Según informó la administración porteña, durante lo que va de 2025 fueron instaladas 2.100 nuevas luces peatonales en 510 cuadras. La Ciudad cuenta actualmente con 202.500 luminarias LED, de las cuales 62.482 son peatonales, destinadas específicamente a mejorar la iluminación sobre veredas y sectores de circulación de las personas.

La iniciativa tuvo uno de sus principales focos en San Telmo, donde cientos de estas luminarias fueron colocadas en calles del barrio. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, presentó la medida durante un encuentro con vecinos y vecinas y destacó el papel que cumple la iluminación dentro de la política de seguridad.

“Desde que asumimos nuestro compromiso es que la Ciudad esté más segura y ordenada”, sostuvo el mandatario, al referirse a la incorporación de nuevas luminarias, especialmente en el área del Casco Histórico.

Luces debajo de los árboles

Una de las particularidades del sistema utilizado son las luminarias conocidas como “bracitos”. Se colocan debajo de las copas de los árboles y permiten ampliar el radio de iluminación sobre las veredas.

La ubicación busca resolver uno de los problemas habituales de las calles arboladas: durante la noche, las copas pueden reducir la cantidad de luz que llega desde las luminarias instaladas a mayor altura. Los nuevos artefactos permiten iluminar sectores que quedan más oscuros y mejorar la visibilidad para quienes caminan.

En San Telmo, además, el espacio disponible sobre las veredas representa un desafío particular. Se trata de calles angostas, con edificios históricos y una intensa circulación peatonal, especialmente en determinadas zonas del Casco Histórico.

Por ese motivo, el Gobierno porteño anunció que hasta diciembre prevé instalar en el barrio 314 luces de pared y columnas con doble luminaria. La intención es mejorar los niveles de iluminación sin ocupar espacio adicional en veredas que, en muchos sectores, tienen dimensiones reducidas.

La iluminación también tiene un impacto sobre otros dispositivos vinculados con la seguridad. Desde el Gobierno porteño señalaron que una mayor cantidad de luz favorece la visibilidad de las cámaras de monitoreo y permite mejorar el campo visual en determinados sectores.

En la Plaza Dorrego, uno de los puntos más reconocidos de San Telmo y del circuito turístico porteño, también fueron incorporados Puntos Seguros, tótems que permiten establecer comunicación con la Policía ante una situación que requiera asistencia.

Plazas más iluminadas y vigiladas

Las nuevas luminarias peatonales forman parte del programa “Parques Seguros”, una iniciativa destinada a reforzar la seguridad en plazas y espacios verdes mediante mayor iluminación y vigilancia.

Dentro de este esquema también se instalaron Puntos Seguros en diferentes plazas y parques. Estos dispositivos permiten comunicarse con la Policía y buscan ofrecer una herramienta adicional de prevención para vecinos y visitantes.

El objetivo general es que los espacios públicos puedan ser utilizados durante más horas y que las personas encuentren mejores condiciones para caminar, permanecer y realizar actividades al aire libre.

La seguridad urbana, sin embargo, no se limita a la iluminación. En paralelo, el Gobierno porteño anunció modificaciones y refuerzos en materia de tránsito.

Más controles para ordenar el tránsito

Días atrás, el jefe de Gobierno porteño también presentó un refuerzo del Plan de Reordenamiento de Tránsito, que contempla la incorporación de 1.300 nuevos agentes y cerca de 200 motos para ampliar la capacidad de despliegue de los equipos de control.

Una de las prioridades será reducir las detenciones en doble fila, especialmente en la zona céntrica. Durante la primera etapa se reforzarán los controles en avenidas y calles con alta circulación y en las inmediaciones de hospitales, escuelas, bancos, empresas de transporte, paradas de colectivos y sectores destinados a carga y descarga.

La incorporación de motos apunta a que los agentes puedan desplazarse rápidamente entre distintos puntos y realizar controles preventivos en zonas más amplias. La intención es que el personal no quede limitado a una única esquina, sino que pueda intervenir ante situaciones detectadas a varias cuadras de distancia.

A estas medidas se suma la extensión del sistema de estacionamiento medido a Puerto Madero, con 3.695 nuevos espacios. Durante este año, además, fueron eliminados 40 giros a la izquierda en avenidas de doble mano, se rediseñaron carriles y se reubicaron contenedores de residuos en calles y avenidas de alta circulación.

De esta manera, iluminación, vigilancia y ordenamiento del tránsito forman parte de una misma agenda urbana. Para los vecinos, las nuevas luces peatonales representan una modificación concreta del paisaje nocturno: calles y veredas más visibles y espacios públicos con mejores condiciones para circular.

La apuesta oficial es que una Ciudad mejor iluminada y con mayor presencia preventiva contribuya a generar una sensación de mayor seguridad. En los próximos meses, el desafío será que estas intervenciones lleguen a más barrios y que los vecinos puedan comprobar en su vida cotidiana los resultados de las medidas anunciadas.

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