Iniciar un emprendimiento o mantener una pequeña empresa en funcionamiento implica mucho más que desarrollar una buena idea. A los gastos habituales se suman habilitaciones, certificados, permisos y distintos trámites administrativos que, muchas veces, representan un costo importante para comerciantes y profesionales.
Con el objetivo de reducir esa carga, el Gobierno de la Ciudad anunció la eliminación del costo de 71 trámites administrativos destinados a emprendedores, comerciantes, profesionales y pequeñas y medianas empresas que desarrollan su actividad en territorio porteño. La medida busca simplificar gestiones y disminuir los gastos que deben afrontar quienes invierten o trabajan en la Ciudad.
La decisión alcanza a procedimientos vinculados con habilitaciones, registros, rúbricas, permisos y diversas certificaciones que hasta ahora requerían el pago de aranceles. De esta manera, muchas gestiones que antes implicaban un desembolso económico podrán realizarse sin costo, favoreciendo tanto a quienes están dando sus primeros pasos como a negocios que ya se encuentran en funcionamiento.
La medida puede resultar especialmente beneficiosa para los miles de comercios que funcionan en barrios como Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Santa Rita y Villa General Mitre, donde predominan los locales atendidos por sus propios dueños, estudios profesionales, talleres, emprendimientos familiares y pequeñas empresas que sostienen buena parte de la actividad económica de la Comuna 11.
En los últimos años, muchos comerciantes señalaron que la acumulación de trámites y tasas terminaba representando un obstáculo al momento de iniciar una actividad o ampliar un negocio. Si bien cada gestión puede tener un costo relativamente bajo, la suma de varios procedimientos suele traducirse en una inversión considerable, especialmente para quienes recién comienzan.
La eliminación de estos aranceles apunta justamente a aliviar esa situación. Además del ahorro económico, la intención es agilizar los procesos administrativos para que emprendedores y PyMEs puedan concentrarse en el desarrollo de sus proyectos y no en la burocracia.
Los beneficios alcanzan a distintos sectores productivos. Comercios de cercanía, locales gastronómicos, profesionales independientes, prestadores de servicios y pequeñas industrias podrán acceder a este esquema, dependiendo del trámite que necesiten realizar.
En barrios con una fuerte presencia comercial como Villa Devoto o Villa del Parque, donde las avenidas Beiró, San Martín, Cuenca, Nazca y Álvarez Jonte concentran una importante cantidad de locales, la medida podría tener impacto sobre cientos de pequeños contribuyentes que habitualmente realizan este tipo de gestiones.
Otro aspecto destacado es que la simplificación administrativa busca incentivar la formalización de nuevos emprendimientos. Reducir costos de ingreso puede facilitar que quienes trabajan de manera independiente den el paso hacia la regularización de su actividad y accedan a los beneficios de operar dentro del sistema formal.
La iniciativa se enmarca en una serie de medidas orientadas a facilitar la actividad económica y mejorar el vínculo entre el Estado y el sector privado. Para muchos emprendedores, cada peso que no se destina a trámites puede invertirse en equipamiento, mercadería, capacitación o contratación de personal.
Aunque el impacto concreto dependerá de la actividad de cada empresa y de los trámites que deba realizar, la eliminación de estos aranceles representa un alivio para un sector que, en los últimos años, debió enfrentar aumentos de costos operativos y un contexto económico desafiante.
Para los comerciantes de la Comuna 11, donde el entramado económico está compuesto mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, la medida aparece como una herramienta destinada a reducir gastos administrativos y hacer un poco más sencillo el camino para quienes todos los días sostienen sus negocios y generan empleo en los barrios.
Fuente: Legislatura porteña