Paros: la Ciudad fija servicios mínimos para colectivos, subtes y recolección

El Gobierno porteño estableció qué porcentaje de cada servicio deberá mantenerse durante una huelga. La medida alcanza al transporte y la recolección de residuos y puede tener un efecto directo en la rutina de los vecinos de la Comuna 11.

Los próximos paros de colectivos, subtes o recolección de residuos en la Ciudad tendrán un límite para su nivel de interrupción. El Gobierno porteño estableció prestaciones mínimas que deberán mantenerse durante las medidas de fuerza, una decisión que modifica el escenario para millones de usuarios y también para los vecinos de Villa Devoto, Villa del Parque, Villa General Mitre y Villa Santa Rita.

La medida quedó formalizada mediante el Decreto 230/2026, firmado por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, el 22 de junio y publicado en el Boletín Oficial de la Ciudad el 23 de junio. La norma establece que determinados servicios deberán continuar funcionando aun durante un conflicto gremial.

El porcentaje más alto corresponde a la recolección de residuos, que deberá garantizar como mínimo el 75 % de su funcionamiento habitual. Para el transporte público se estableció un piso del 50 % de la prestación.

En este último caso están incluidos los colectivos bajo jurisdicción de la Ciudad, el Subte y el Premetro. Para el sistema subterráneo, la norma determina que el 50 % deberá garantizarse en cada línea.

Una regla que puede sentirse en la Comuna 11

Para los vecinos de la Comuna 11, la modificación puede tener un impacto concreto. Los colectivos son una herramienta fundamental para conectar Villa Devoto, Villa del Parque, Villa General Mitre y Villa Santa Rita con otros barrios porteños, estaciones ferroviarias y centros de actividad.

Ante una eventual huelga, entonces, el servicio podrá reducirse, pero no desaparecer completamente en los servicios alcanzados por el decreto. En la práctica, esto podría significar menos frecuencia, mayor tiempo de espera y unidades más cargadas, aunque la circulación deberá mantenerse dentro de los porcentajes fijados.

La recolección de residuos también representa una cuestión cotidiana para los barrios. El objetivo del Gobierno es evitar que una huelga provoque la interrupción total del servicio y genere una acumulación prolongada de basura en calles y contenedores.

La nueva regulación se apoya en la Ley nacional 27.802 de Modernización Laboral, sancionada este año. Esa norma estableció distintos niveles de servicios mínimos para actividades consideradas esenciales o de importancia trascendental durante conflictos colectivos. La Ciudad sostiene que, a partir de la transferencia de competencias sobre determinadas líneas de colectivos que circulan exclusivamente dentro de su territorio, tiene facultades para establecer y controlar estas prestaciones.

¿Quién deberá garantizar el servicio?

En el caso del Subte y el Premetro, SBASE deberá coordinar las condiciones de prestación con Emova Movilidad, concesionaria del servicio. Para los colectivos alcanzados por la jurisdicción porteña, la autoridad local deberá controlar el cumplimiento de los porcentajes establecidos.

La Secretaría de Trabajo y Empleo de la Ciudad quedó facultada para convocar a las partes involucradas y adoptar las medidas necesarias para garantizar los servicios mínimos durante una huelga.

Jorge Macri defendió la decisión y sostuvo que busca evitar que los conflictos gremiales paralicen completamente servicios indispensables para los porteños. El jefe de Gobierno también cuestionó el uso de las medidas de fuerza como herramienta de presión.

Los sindicatos, en cambio, cuestionan la medida porque consideran que puede afectar el derecho constitucional de huelga y la capacidad de negociación de los trabajadores. El debate se suma así a la discusión más amplia que generó la nueva legislación laboral nacional.

Qué cambia para los vecinos

Por ahora, el dato concreto para quienes viven en la Comuna 11 es que el Gobierno porteño ya fijó un piso de funcionamiento para estos servicios. Si se produce una huelga alcanzada por la nueva normativa, los colectivos, el Subte y el Premetro deberán mantener al menos el 50 % de su prestación, mientras que la recolección de residuos deberá sostener el 75 %.

La medida no garantiza que el servicio funcione con normalidad: durante un paro pueden registrarse demoras, menor frecuencia y dificultades para viajar. Pero establece que, en los servicios incluidos, la interrupción ya no podrá ser total.

El decreto abre además una nueva etapa de discusión entre el Gobierno porteño y los gremios, con dos objetivos que aparecen enfrentados: garantizar servicios básicos para los vecinos y preservar el derecho de los trabajadores a realizar medidas de fuerza.

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