Patrimonio en riesgo: la demolición que preocupa a los barrios porteños

Mientras avanzan algunas demoliciones de edificios antiguos, organizaciones patrimonialistas advierten sobre la falta de protección efectiva. En Villa Devoto, la histórica Casa de Francisco Beiró vuelve a estar en el centro del debate: un proyecto presentado en la Legislatura propone expropiarla y transformarla en museo y centro cultural.

La demolición de edificios y casas antiguas volvió a encender la alarma entre organizaciones que trabajan por la preservación del patrimonio arquitectónico porteño. En las últimas semanas, distintos inmuebles históricos quedaron en el centro de la discusión, mientras continúa el proceso de modificación del Código Urbanístico de la Ciudad.

Uno de los casos más recientes es el de una antigua residencia ubicada en avenida Santa Fe 2041/45, que fue tapiada y, según denunciaron organizaciones patrimonialistas, podría ser demolida. La vivienda fue construida a comienzos del siglo XX y conserva elementos originales de su arquitectura. La situación fue difundida por Yamila Rambaldi, responsable del proyecto Buenos Aires Perdida, dedicado a recuperar historias e imágenes de edificios porteños.

El caso se suma a otros inmuebles que ya desaparecieron. Entre ellos está el histórico Cine Teatro Minerva, ubicado sobre avenida Rivadavia al 7400, en Flores. Inaugurado en 1925 y conocido popularmente como “La Piojera”, funcionó durante décadas como cine, mueblería y, posteriormente, como la discoteca The End. La demolición se concretó durante 2024 y generó críticas entre organizaciones y vecinos que reclamaban su preservación. Medios barriales de Flores también habían advertido sobre la pérdida del edificio.

El debate no se limita a estos casos. En Caballito también había sido demolida, en 2021, una vivienda de estilo Art Nouveau proyectada por el arquitecto italiano Jacobo Storti, ubicada en Morelos 435. Para los defensores del patrimonio, estos ejemplos muestran las dificultades existentes para conservar construcciones que forman parte de la historia urbana pero que no cuentan con protección legal específica.

Un problema que también toca a la Comuna 11

En la Comuna 11, integrada por Villa Devoto, Villa del Parque, Villa Santa Rita y Villa General Mitre, la discusión tiene un nombre propio: Casa de Francisco Beiró.

La vivienda ubicada en José Luis Cantilo 4500, esquina Marcos Paz, fue la residencia del dirigente radical Francisco Beiró y desde hace años permanece en un preocupante estado de abandono. El inmueble posee Nivel de Protección Estructural, otorgado por la Ley 2858/08, luego de que vecinos y organizaciones se movilizaran para evitar su demolición.

Ahora existe una nueva iniciativa para intentar recuperar la propiedad. En octubre de 2024, el legislador porteño Alejandro Grillo, de Unión por la Patria, presentó el expediente 2988-D-2024, que propone declarar de utilidad pública y sujeto a expropiación el inmueble y sus bienes e instalaciones originales. El proyecto plantea además que allí funcione el Museo y Centro Cultural del barrio de Villa Devoto Francisco Beiró, destinado a actividades culturales y a la difusión de la historia e identidad de la Comuna 11.

La iniciativa busca recuperar una propiedad que los vecinos consideran parte fundamental del patrimonio devotense. La casa había sido vendida en 2007 y desde entonces diferentes proyectos intentaron encontrar una solución para preservarla. Ninguno logró hasta ahora concretar su recuperación.

Para los vecinos, el deterioro del inmueble constituye una amenaza tan importante como una eventual demolición. Una construcción protegida puede perder buena parte de su valor histórico si durante años no recibe mantenimiento y restauración.

El Código Urbanístico, otra pieza del debate

La discusión se produce mientras la Ciudad avanza con la modificación del Código Urbanístico. La Legislatura aprobó el proyecto en primera lectura el 26 de septiembre, con 32 votos positivos. Eso no significó todavía la sanción definitiva: la normativa debía atravesar una audiencia pública y posteriormente una segunda lectura.

La audiencia pública comenzó en noviembre y, debido a la cantidad de personas inscriptas —1.740 participantes—, la Legislatura informó que se extendería hasta el 15 de noviembre. Vecinos, organizaciones barriales y especialistas fueron convocados para expresar sus opiniones sobre los cambios propuestos.

Entre los sectores que cuestionan el proceso aparece Basta de Demoler, organización que desde hace años reclama una política más efectiva de protección del patrimonio porteño.

Uno de los puntos centrales de la discusión es qué sucede con las construcciones anteriores a 1941 que todavía no cuentan con una protección definitiva. Según la información citada por las organizaciones, en la Ciudad existen alrededor de 140.000 edificaciones de ese período, pero solamente una parte fue incorporada al catálogo patrimonial con protección legal específica.

La cuestión también tiene un antecedente judicial importante. Una causa impulsada por Basta de Demoler planteó la necesidad de completar el catálogo de inmuebles anteriores a 1941 y evaluar su eventual valor patrimonial antes de permitir su demolición.

¿Conservar o reemplazar?

Para las organizaciones patrimonialistas, el problema no se reduce a salvar edificios aislados. También está en discusión qué modelo de ciudad se quiere construir.

En barrios como Villa Devoto, donde todavía sobreviven numerosas viviendas de principios del siglo XX, la sustitución de casas antiguas por nuevas construcciones puede modificar rápidamente la identidad de las calles. La preservación, sostienen los vecinos, debería combinarse con herramientas económicas que permitan a los propietarios mantener y restaurar los inmuebles.

La propia existencia de instrumentos como el Fondo de Estímulo para la Recuperación de Edificios Catalogados (FEREC) forma parte de este debate. Las organizaciones reclaman que las herramientas destinadas a conservar edificios patrimoniales sean efectivamente utilizadas.

Mientras la Legislatura continúa con la discusión del Código Urbanístico, la situación de la Casa Beiró vuelve a poner el tema en primer plano dentro de la Comuna 11.

Para los vecinos de Villa Devoto, la pregunta es concreta: si una propiedad tiene valor histórico y cuenta con protección, ¿cómo se evita que el abandono termine convirtiéndose en el primer paso hacia su desaparición? En una ciudad que cambia permanentemente, la discusión sobre el patrimonio no es solamente una cuestión de edificios antiguos. También se trata de decidir qué parte de la historia de los barrios se conserva para las próximas generaciones.

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