Villa Devoto sumó un segundo reloj solar y se convirtió en un caso único en la Ciudad

La nueva pieza fue instalada en la Asociación de Fomento Villa Devoto, conocida como El Castillito. El barrio ya contaba con otro reloj solar en la Plaza Arenales.

Villa Devoto incorporó un nuevo símbolo a su patrimonio barrial. La Asociación de Fomento Villa Devoto presentó un reloj solar de mármol de Carrara, grabado a láser, que fue colocado en el acceso norte de su histórica sede de Habana 3801, conocida por los vecinos como El Castillito.

Con esta instalación, Devoto se convirtió en el único barrio de la Ciudad de Buenos Aires que cuenta con dos relojes solares. El primero se encuentra desde 2010 en la Plaza Arenales, en la esquina de Bahía Blanca y Pareja. Ambas piezas fueron donadas por el Rotary Club de Villa Devoto.

Un nuevo atractivo en El Castillito

La ubicación elegida guarda una relación directa con la historia y la arquitectura del edificio. El Castillito fue proyectado por el arquitecto Juan Antonio Buschiazzo, quien diseñó la construcción siguiendo las diagonales de la Plaza Arenales y tomando como referencia los puntos cardinales.

Esa orientación permitió incorporar el reloj a un espacio de gran valor patrimonial. La pieza combina una antigua técnica para medir el tiempo con el entorno de una de las instituciones más tradicionales de Villa Devoto.

La inauguración reunió a representantes del Rotary Club, autoridades de la entidad vecinal y miembros de la comunidad. Participaron, entre otros, el presidente del Rotary Club de Villa Devoto, Mario Maccione, y el ingeniero Hugo Monté, responsable de la obra.

Luego del descubrimiento del reloj, los asistentes compartieron un encuentro en el Círculo de Villa Devoto. La actividad permitió reconocer el aporte de las instituciones que impulsaron el proyecto y destacar la importancia de preservar el patrimonio local.

Cómo funciona el reloj solar

El nuevo instrumento es del tipo conocido como “de varilla” o gnomon. Su funcionamiento se basa en la sombra que proyecta una pieza vertical sobre una superficie en la que están marcadas las horas.

A medida que el sol cambia de posición durante el día, la sombra se desplaza e indica el horario aproximado. Para que la lectura sea correcta, el reloj debe contar con una orientación precisa y adaptada a la ubicación geográfica del lugar.

Este sistema se utilizó durante miles de años para medir el paso del tiempo. Aunque fue reemplazado por mecanismos más modernos, muchos relojes solares todavía se conservan como parte del patrimonio histórico y científico.

Dos piezas que forman parte del barrio

El primer reloj solar de Villa Devoto fue instalado hace 15 años en la Plaza Arenales, uno de los espacios públicos más representativos de la zona. La incorporación de una segunda pieza refuerza el vínculo entre la historia, la ciencia y la identidad barrial.

Desde la Asociación de Fomento agradecieron la donación del Rotary Club y señalaron que el nuevo reloj suma un atractivo cultural para vecinos y visitantes. La obra también pone en valor el trabajo de las instituciones que mantienen viva la memoria de Villa Devoto y fortalecen el sentido de pertenencia de su comunidad.

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