El próximo 14 de septiembre, la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto celebrará un nuevo aniversario desde su refundación, alcanzando ya 33 años de trabajo ininterrumpido dedicados a rescatar, preservar y difundir la historia y la identidad cultural de uno de los barrios más emblemáticos de la Ciudad de Buenos Aires.
Leer más: La Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto celebra 33 años preservando la memoria del barrioDetrás de esta institución barrial existe una historia de compromiso vecinal, esfuerzo colectivo y amor profundo por Villa Devoto. Aunque la actual Junta nació formalmente en 1992, sus raíces se remontan a varios años antes. En abril de 1979, un grupo de vecinos apasionados por la historia local decidió dar el primer paso para conformar una entidad dedicada al estudio histórico del barrio. Entre aquellos pioneros se encontraban Nicolás Troisi, conocido afectuosamente como “Colito”, Aurora Ivaldi, Alfredo Kohn Loncarica, Pedro Jakim y Alicia del Guasta, bajo la presidencia de Enrique M. Coria.
Aquella primera experiencia surgió con la intención de integrarse a un movimiento federado de juntas históricas barriales que ya contaba con varias décadas de trayectoria en distintos puntos de la ciudad. Sin embargo, las dificultades de la época y las limitaciones propias de una organización naciente hicieron que ese proyecto tuviera una vida breve. Las reuniones fueron pocas y antes de finalizar el año la iniciativa quedó disuelta.
Pero el interés por preservar la memoria de Villa Devoto no desapareció. Más de una década después, dos vecinos, Edgardo Tosi y Francisco Núñez, participaron de talleres de historia dictados por el profesor Diego del Pino. Fue justamente él quien los impulsó a retomar aquella idea inconclusa y trabajar para que un barrio con tanta riqueza cultural y social volviera a tener una Junta de Estudios Históricos.
Así, el 14 de septiembre de 1992, en una sala del colegio Villa Devoto School, se concretó la refundación. A las ocho de la noche, Graciela Grandi, en representación de la institución educativa, recibió a Diego del Pino y a los vecinos convocantes. También participaron Carlos Micko, Oscar Gagliano y Jorge Vast Salanouve. Ese encuentro marcó el nacimiento de la actual Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto, una institución que con el tiempo se transformaría en referencia obligada para quienes buscan conocer el pasado del barrio.
A lo largo de estas más de tres décadas, la Junta atravesó distintos momentos, acompañando también los cambios y dificultades que vivió el país. Como toda organización formada por voluntarios, tuvo etapas de gran crecimiento y otras más complejas, pero siempre mantuvo intacto el espíritu de trabajo y la vocación de servicio hacia la comunidad.
El balance de estos 33 años resulta ampliamente positivo. Cinco presidentes condujeron la entidad desde su refundación y cerca de un centenar de vecinos participaron activamente como miembros directivos o adherentes. Todos ellos aportaron tiempo, conocimientos y dedicación para construir un espacio profundamente ligado a la identidad devotense.
La producción cultural y educativa de la Junta ha sido extensa. Organizó cinco congresos de historia barrial, cuyos trabajos fueron publicados en cuadernillos y libros que hoy constituyen un importante material de consulta para investigadores, docentes y vecinos interesados en la historia local. También impulsó numerosos talleres históricos, conferencias, muestras fotográficas y actividades culturales abiertas a la comunidad.
Uno de los grandes tesoros que logró reunir la institución es su archivo fotográfico, compuesto por alrededor de 300 imágenes que documentan distintos momentos y transformaciones de Villa Devoto. Ese material, junto con publicaciones propias y documentos históricos, permitió reconstruir aspectos fundamentales de la vida barrial.
Además, la Junta desarrolló una intensa tarea editorial. Primero con la revista Aniversario y posteriormente con Devoto Historia, publicación que alcanzó una tirada de dos mil ejemplares y superó los cincuenta números editados. Estas revistas se convirtieron en una herramienta clave para acercar investigaciones y relatos históricos a los vecinos.
La institución también promovió visitas guiadas, certámenes, exposiciones artísticas y proyecciones audiovisuales en escuelas, fortaleciendo el vínculo entre las nuevas generaciones y la memoria colectiva del barrio. Del mismo modo, tuvo una participación activa en las Ferias del Libro organizadas por la Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad de Buenos Aires.
Otro de los logros destacados fue la conformación de una biblioteca especializada que hoy cuenta con más de 500 títulos vinculados a la historia barrial y porteña. A ello se suma un importante archivo documental y la realización permanente de homenajes y reconocimientos a vecinos pioneros y personalidades destacadas de Villa Devoto.
Entre sus acciones más relevantes aparece también la defensa del patrimonio histórico y arquitectónico del barrio. La Junta sostuvo durante años distintas iniciativas para preservar edificios emblemáticos y espacios de enorme valor cultural. En ese sentido, participó activamente en la protección del Instituto Sánchez Picado, la residencia de Francisco Beiró y el histórico Palacio Ceci, además de impulsar mejoras en la Biblioteca Antonio Devoto.
Uno de los hitos más importantes alcanzados por la institución fue lograr que la Legislatura porteña sancionara la ley que estableció oficialmente el verdadero día de creación de Villa Devoto: el 13 de abril de 1889. Esa conquista significó un reconocimiento histórico largamente esperado por vecinos e investigadores.
También fueron memorables las celebraciones organizadas por la Junta durante el Día del Barrio, con espectáculos, proyecciones, participación de artistas y una gran convocatoria vecinal que reafirmó el fuerte sentido de pertenencia existente en Villa Devoto.
A 33 años de su refundación, la Junta de Estudios Históricos de Villa Devoto continúa siendo mucho más que una entidad cultural. Es un espacio de encuentro, memoria y participación ciudadana que mantiene viva la historia del barrio y la transmite a las nuevas generaciones.
En tiempos donde el ritmo urbano muchas veces amenaza con borrar las huellas del pasado, el trabajo silencioso y constante de quienes integran la Junta adquiere un valor fundamental. Gracias a esa tarea, Villa Devoto conserva viva su identidad, su patrimonio y las historias de quienes construyeron día a día la vida del barrio.