La protesta se realizó frente al penal y reunió a referentes culturales, exalumnos, sobrevivientes y sindicatos. Los manifestantes reclamaron preservar los programas educativos y los vínculos familiares de las personas detenidas.
Vecinos, organizaciones sociales, espacios culturales y sindicatos se movilizaron el sábado 4 de julio frente a la Cárcel de Devoto para manifestarse en contra del cierre y eventual traslado del penal.
La concentración tuvo lugar al mediodía en la esquina de Desaguadero y Nogoyá, donde se realizó el denominado “Devotazo Ricotero”. Bajo la consigna “No al cierre de la cárcel”, los participantes expresaron su preocupación por las consecuencias que la medida podría tener sobre las personas detenidas, sus familias y los proyectos educativos que funcionan dentro del establecimiento.
Durante la jornada, los organizadores cuestionaron que el futuro del predio pueda quedar condicionado por intereses inmobiliarios y señalaron que cualquier decisión debe contemplar los procesos de reinserción social desarrollados durante décadas en el penal.
Uno de los principales reclamos estuvo vinculado con la continuidad del Centro Universitario Devoto (CUD), espacio educativo creado dentro de la cárcel y considerado una experiencia pionera en el ámbito penitenciario.
Sebastián Moreno, integrante de Teatro Carnero, destacó la importancia de preservar ese proyecto y sostuvo que su funcionamiento permite sostener las trayectorias educativas de las personas privadas de su libertad.
La actividad también contó con la participación de exestudiantes, sobrevivientes y representantes sindicales. A lo largo del encuentro se recordó la Masacre del Pabellón Séptimo, ocurrida en 1978, y se escucharon consignas vinculadas con la defensa de los derechos humanos.
Música y un abrazo simbólico al penal
La protesta combinó discursos, música en vivo y presentaciones de murgas y bandas invitadas. La elección del nombre “Devotazo Ricotero” y algunas de las consignas hicieron referencia al Indio Solari y a canciones asociadas con la crítica social y la situación carcelaria.
Como cierre, los asistentes realizaron un abrazo simbólico alrededor del establecimiento penitenciario. Con esa acción buscaron representar la importancia de sostener los vínculos comunitarios, familiares y educativos construidos dentro y fuera del penal.
Los organizadores solicitaron a las autoridades que cualquier proyecto relacionado con el traslado o cierre de la cárcel garantice la continuidad de los espacios de formación, acompañamiento y revinculación social que actualmente funcionan en Devoto.