Vecinos, alumnos, docentes y artistas convocan a una manifestación el sábado 1 de junio en la sede de Caracas y Gaona. Reclaman contra el cierre de talleres, el recorte de horas cátedra, la falta de presupuesto y el despido de personal en espacios culturales barriales.
El próximo sábado 1 de junio, el Centro Cultural La Paternal será escenario de un abrazo simbólico en defensa de la cultura barrial. La convocatoria se realizará en la sede que funciona dentro de la Escuela La Pampa, en la esquina de Caracas y Gaona, en Villa General Mitre, dentro de la Comuna 11.

Vecinos, estudiantes, docentes, talleristas y artistas se reunirán para expresar su preocupación por la situación que atraviesan los centros culturales porteños. Según denuncian los organizadores, en los últimos meses se profundizaron los recortes presupuestarios, la reducción de horas cátedra, el cierre de talleres y los despidos de trabajadores vinculados a estos espacios.
El Centro Cultural La Paternal tiene una larga historia de trabajo en el barrio. Durante años ofreció actividades artísticas abiertas a la comunidad, con propuestas de formación, encuentro y participación para personas de distintas edades. Sus talleres no solo permiten aprender teatro, música, danza, plástica u otras disciplinas: también construyen lazos entre vecinos y fortalecen la vida social del barrio.
Para quienes impulsan la protesta, estos espacios cumplen un rol que va más allá del entretenimiento. Son lugares de acceso a la cultura, de contención y de construcción colectiva. En una ciudad donde muchas actividades culturales quedan condicionadas por el costo de una entrada o por la lógica comercial, los centros culturales barriales garantizan una puerta de entrada cercana y posible para muchas familias.
El reclamo apunta directamente al Gobierno de la Ciudad. Docentes y talleristas advierten que la precarización laboral viene creciendo y que la situación se agrava con la quita de horas, la incertidumbre sobre la continuidad de las actividades y la salida de personal con experiencia. También cuestionan el trato hacia docentes jubilados que, según señalan, son desplazados pese a haber sostenido durante años el funcionamiento de los programas culturales.
A esta situación se suma la preocupación por las clausuras y restricciones que alcanzaron a distintos espacios culturales porteños. Aunque desde el Gobierno se plantean como medidas de control y ordenamiento, los manifestantes consideran que terminan debilitando a organizaciones y centros que cumplen una tarea clave en la difusión del arte y la identidad barrial.
Desde la comunidad del Centro Cultural La Paternal sostienen que está en riesgo una construcción de más de 40 años, levantada junto a vecinos, docentes y artistas. Por eso, el abrazo del 1 de junio busca ser una señal pública de rechazo a los recortes y, al mismo tiempo, una defensa del derecho a la cultura.
La convocatoria está abierta a toda la comunidad. La intención es reunir a quienes participan de los talleres, a las familias, a los vecinos del barrio y a todas las personas que entienden la cultura como parte de la vida cotidiana y no como un privilegio.
En Villa General Mitre, el abrazo al Centro Cultural La Paternal será también una forma de decir que la cultura barrial sigue viva. Y que frente al ajuste, la respuesta será colectiva: defender los talleres, el trabajo docente y los espacios donde el barrio se encuentra, aprende y se organiza.