Una jornada de educación vial combinó juegos y actividades participativas para que alumnos de quinto año conocieran los requisitos y las etapas necesarias para obtener el registro.
Sacar la primera licencia de conducir es uno de esos pasos que muchos jóvenes esperan con entusiasmo. Para acercarlos a ese momento, el Gobierno de la Ciudad organizó una jornada de educación vial destinada a estudiantes de quinto año del nivel secundario.
La actividad estuvo a cargo de la Dirección General de Habilitación a Conductores y formó parte de las propuestas de vinculación con el futuro impulsadas por el Ministerio de Educación porteño.
Durante el encuentro, los alumnos pudieron conocer cómo es el proceso para obtener el registro, qué documentación necesitan y cuáles son las evaluaciones que deben superar antes de ponerse al volante.
La propuesta puso el foco en las licencias para automóviles particulares (B1) y motocicletas (A1), dos de las categorías que suelen despertar mayor interés entre quienes se preparan para conducir por primera vez.
Aprender sobre tránsito a través de juegos
La jornada incluyó actividades para que los estudiantes participaran y pusieran a prueba sus conocimientos sobre seguridad vial.
Una de las dinámicas fue un ping-pong de preguntas y respuestas sobre edades mínimas, señales de tránsito, licencias y normas de circulación. Los jóvenes debían identificar si las afirmaciones eran verdaderas o falsas y, luego, recibían una explicación sobre cada respuesta.
También hubo una propuesta fotográfica en la que podían sacarse una imagen detrás de un cartel de gran tamaño con el diseño de una licencia de conducir.
Más allá de las actividades, el encuentro buscó generar conciencia sobre las responsabilidades que implica conducir y la importancia de respetar las normas para prevenir siniestros viales.
Qué hay que hacer para obtener la primera licencia
El trámite comienza con el Curso de Educación Vial, obligatorio para quienes solicitan su primera licencia. Allí se abordan las normas de tránsito, las señales, las prioridades de paso y las conductas necesarias para circular de manera segura.
Después, los aspirantes deben realizar las evaluaciones psicofísicas, que incluyen controles médicos, visuales y auditivos, además de aprobar un examen teórico de opción múltiple y una prueba práctica.
En el caso de los automóviles, el examen práctico se realiza en la vía pública con vehículos de doble comando. Para las motocicletas, la evaluación tiene lugar en pistas habilitadas.
En la Ciudad de Buenos Aires, la licencia para motos puede obtenerse desde los 16 años, mientras que la de automóviles particulares se tramita a partir de los 17, con autorización de la madre, el padre o un tutor cuando corresponde.
La jornada permitió que los estudiantes despejaran dudas sobre estos pasos y conocieran de antemano qué deben tener en cuenta antes de iniciar el camino hacia su primera licencia.
Fuente: Gobierno de la Ciudad