Mientras avanzaban las obras del nuevo complejo penitenciario de Marcos Paz, vecinos de Villa Devoto reclamaban que las tierras que dejará libres la cárcel se destinen principalmente a un gran parque público. El temor es que el lugar termine ocupado por desarrollos inmobiliarios de gran escala.
El anunciado traslado de la Cárcel de Devoto volvió a poner en primer plano una discusión que tendrá impacto directo sobre el futuro urbano del barrio: qué sucederá con el extenso predio una vez que deje de funcionar el histórico penal.
El tema cobró nuevamente fuerza a medida que avanzaban las obras del Centro Penitenciario Federal VII de Marcos Paz, donde está previsto trasladar a las personas actualmente alojadas en Villa Devoto. Para enero de 2026, los trabajos registraban un avance informado del 82% y se proyectaba que el nuevo establecimiento pudiera estar operativo en marzo.
La posibilidad concreta del traslado despertó expectativas entre los vecinos, pero también reavivó un reclamo que distintas organizaciones sostienen desde hace años: que buena parte del terreno liberado se transforme en espacio verde y de uso público.
Un traslado anunciado durante años
La salida de la cárcel del barrio no es una propuesta nueva. Distintas gestiones porteñas impulsaron proyectos para trasladarla desde comienzos de este siglo, aunque ninguno llegó a concretarse.
En 2018, durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, la Ciudad y el Gobierno nacional firmaron un convenio para avanzar con la construcción del establecimiento de Marcos Paz. Las obras posteriormente quedaron paralizadas y fueron retomadas formalmente en diciembre de 2024.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, volvió a comprometerse públicamente con el traslado el 1° de marzo de 2025, durante la apertura de sesiones de la Legislatura porteña.
El nuevo complejo se construye sobre un predio de más de 80 hectáreas y fue proyectado con capacidad para 2.232 internos, distribuidos en cuatro unidades de alojamiento. También contará con sectores educativos, talleres laborales, áreas sanitarias, espacios deportivos y dependencias para visitas.
Parque público o desarrollo inmobiliario
El interrogante central para Villa Devoto aparece después del traslado. El terreno de la cárcel está catalogado como Distrito de Urbanización Futura, por lo que cualquier modificación sustancial de sus usos deberá atravesar la Legislatura de la Ciudad.
Organizaciones vecinales proponen transformar el lugar en un gran pulmón verde, abrir calles actualmente interrumpidas entre ellas Melincué y Nazarre y conservar parte de las construcciones existentes para destinarlas a actividades culturales, educativas y comunitarias.
En 2024, el colectivo Devoto Unido presentó formalmente una iniciativa para convertir el predio en un parque público y evitar una urbanización intensiva. Una de las principales preocupaciones expresadas por los vecinos es que la salida de la cárcel derive en la construcción de torres y un incremento significativo de la densidad edilicia.
El debate excede así el cierre de un establecimiento penitenciario. Se trata de definir el destino de uno de los terrenos de mayor superficie y valor estratégico de Villa Devoto y qué proporción tendrá el espacio verde, los equipamientos públicos y un eventual aprovechamiento inmobiliario.
Después de décadas de anuncios incumplidos, el avance de Marcos Paz acercaba por primera vez la posibilidad concreta de sacar la cárcel del barrio. Para los vecinos, sin embargo, el traslado representa solo la primera parte de la discusión: la siguiente será decidir qué Villa Devoto se construirá en esas tierras cuando las rejas finalmente desaparezcan.
Como título alternativo, usaría “Cárcel de Devoto: vecinos piden un gran parque público ante el avance del traslado a Marcos Paz”, porque pone en primer plano la disputa local por el futuro del predio.