Las 175 familias afectadas por el colapso ocurrido el 3 de marzo convocaron a una concentración pacífica para visibilizar su situación. Continúan evacuadas y reclaman respuestas al Gobierno porteño y a la empresa constructora COSUD.
Vecinos del complejo Estación Buenos Aires, en el barrio de Parque Patricios, convocaron a un abrazo simbólico al edificio afectado por el derrumbe ocurrido el 3 de marzo. La actividad se realizará el sábado 14 de marzo a las 12, en la esquina de Montesquieu y Astor Piazzolla, en la Comuna 4.

La convocatoria fue impulsada por las 175 familias damnificadas, que desde el colapso permanecen fuera de sus viviendas. El objetivo de la concentración será reclamar justicia, pedir que se investiguen las responsabilidades y exigir respuestas concretas tanto al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como a la empresa constructora COSUD.
El derrumbe se produjo cuando cedió la losa del patio interno del sector 2 del complejo urbanístico. El colapso provocó daños estructurales en el edificio y destruyó más de 60 vehículos que estaban estacionados en el subsuelo. Desde entonces, los residentes no pudieron regresar a sus departamentos y fueron alojados de manera provisoria en hoteles del centro porteño.
La situación generó preocupación entre las familias, que reclaman información clara sobre el estado real del inmueble, los plazos de las pericias y las medidas que se tomarán para garantizar la seguridad del edificio. También piden saber cuándo podrán volver a sus casas o qué alternativa habitacional se les dará si el regreso no resulta posible en el corto plazo.
Según señalaron los vecinos, el abrazo al edificio busca hacer visible un problema que, con el paso de los días, sigue sin una solución definitiva. “No queremos que esto quede en el olvido”, expresaron desde la organización de la protesta, en referencia a la necesidad de sostener el reclamo mientras avanza la investigación judicial.
Las pericias deberán determinar las causas del derrumbe y establecer si hubo fallas constructivas, falta de controles o responsabilidades vinculadas al mantenimiento y la ejecución de la obra. Mientras tanto, las familias afectadas atraviesan una situación de incertidumbre, con sus pertenencias dentro de los departamentos y sin certezas sobre el futuro de sus viviendas.
Algunos residentes denunciaron además dificultades en el alojamiento transitorio. Indicaron que varias familias permanecen en habitaciones de hotel con poco espacio, lejos de su barrio y con complicaciones para sostener la rutina diaria, especialmente en los casos de personas mayores, chicos en edad escolar o vecinos que trabajan cerca del complejo.
El reclamo también apunta a la falta de comunicación oficial. Los damnificados sostienen que necesitan respuestas precisas sobre las condiciones estructurales del edificio y sobre el plan de acción previsto por las autoridades porteñas. En ese sentido, piden que el Gobierno de la Ciudad informe de manera pública y detallada cuáles serán los pasos a seguir.
El complejo Estación Buenos Aires forma parte de una zona de fuerte crecimiento urbano en el sur porteño. Para las familias que lo habitan, el derrumbe no solo significó la pérdida temporal de sus viviendas, sino también la interrupción completa de su vida cotidiana.
Con el abrazo simbólico, los vecinos buscarán reunir apoyo y mantener activo el reclamo por justicia. La concentración será pacífica y tendrá como eje el pedido de respuestas urgentes para las 175 familias que siguen evacuadas desde el 3 de marzo.