Un fuerte choque múltiple alteró la madrugada del domingo en el barrio porteño de Villa General Mitre. Un conductor perdió el control de su auto y provocó una secuencia de impactos que terminó con siete vehículos dañados y al menos tres personas con heridas leves.
Leer más: Villa General Mitre: chocó contra varios autos y no pudieron hacerle el test de alcoholemiaEl episodio ocurrió cerca de las 2:30 sobre la avenida Boyacá, a metros del cruce con Juan B. Justo, frente a la Plaza Sáenz Peña. Según las primeras reconstrucciones, un Toyota Yaris avanzó sin control y fue embistiendo autos que estaban estacionados y otros que circulaban por la zona.
Las imágenes que quedaron después del impacto muestran la magnitud del siniestro. Entre los vehículos afectados hay una Jeep Renegade que terminó arriba de la vereda con el eje dañado, un Fiat Pulse con la parte trasera completamente destruida, un Peugeot 207 con el parabrisas estallado y una Toyota Hilux que volcó sobre la avenida.
Uno de los conductores involucrados contó que el impacto fue repentino. “No lo vi cuando me chocó”, relató el dueño de la Hilux en diálogo con C5N. En ese mismo testimonio, agregó un dato que llamó la atención: “Intentaron hacerle la alcoholemia como diez veces”.
De acuerdo a lo que trascendió, los agentes de tránsito no lograron completar correctamente el test porque el conductor del Yaris no mantenía un soplido constante. Ante esa situación, se dejó constancia de un “falso positivo” en el acta, por lo que deberá someterse a otros estudios para determinar si conducía bajo los efectos del alcohol u otra sustancia.
En el lugar trabajaron efectivos de la Policía de la Ciudad, dotaciones de Bomberos y personal del SAME. Se desplegaron tres ambulancias y una unidad de triage para asistir a los involucrados.
A pesar de la violencia del choque, las consecuencias fueron menores en términos de salud. Tres personas resultaron con lesiones leves y fueron atendidas en el lugar, sin necesidad de traslado.
La mecánica del hecho todavía está bajo investigación, pero la escena dejó una postal clara: autos destruidos, una avenida parcialmente colapsada y una madrugada que terminó de la peor manera para quienes estaban allí. Ahora, la clave pasará por determinar en qué condiciones manejaba el conductor que desató el choque.