A medida que se acerca el 18 de mayo, la discusión política empieza a colarse cada vez más en la vida cotidiana de la Ciudad. En los cafés de Villa Devoto, en las veredas de Villa del Parque o en los grupos de vecinos de Villa General Mitre y Villa Santa Rita, la pregunta empieza a repetirse: qué se vota exactamente y cómo impacta eso en el día a día.
Leer más: Elecciones en la Ciudad: qué se vota en mayo y por qué también importa en los barrios de la Comuna 11Ese domingo, los porteños van a elegir 30 legisladores, es decir, la mitad de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de cargos con mandato de cuatro años, pero con incidencia directa en temas que atraviesan la vida en los barrios: educación, salud, seguridad, obras públicas, espacio urbano y ambiente, entre otros.
En términos simples, no es una elección menor. Lo que se defina en la Legislatura termina impactando en decisiones concretas: desde cómo se planifican las obras en una plaza hasta qué regulaciones se aplican en materia de construcción o tránsito.
En la Comuna 11, donde la identidad barrial sigue siendo fuerte, ese vínculo entre política y territorio se siente de manera más directa. Las discusiones sobre desarrollos inmobiliarios, el mantenimiento del espacio público o la seguridad aparecen con frecuencia en reuniones vecinales, y muchas de esas cuestiones dependen, en última instancia, de lo que se vote en el parlamento porteño.
El escenario electoral llega, además, con un dato que cambia la dinámica: este año no hubo PASO a nivel nacional, lo que reconfiguró el calendario y dejó a la elección local como una instancia clave previa a los comicios de octubre.
En la práctica, eso se traduce en una oferta amplia de listas. Distintos espacios políticos competirán por un lugar en la Legislatura, con candidatos que van desde dirigentes con trayectoria hasta figuras que buscan instalarse en el escenario porteño.
Entre los nombres más conocidos aparece Leandro Santoro por el peronismo, Silvia Lospennato por el PRO, Manuel Adorni por La Libertad Avanza y Horacio Rodríguez Larreta con su propio espacio. A ellos se suman otras propuestas como Evolución, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y distintas expresiones más pequeñas que también buscan representación.
La cantidad de listas refleja un escenario fragmentado, donde cada voto puede tener peso en la distribución final de bancas. El sistema que se utiliza es el proporcional D’Hondt, con un piso del 3% de los votos válidos para acceder a la Legislatura.
Otro punto que genera consultas es el modo de votación. En la Ciudad se utilizará la boleta única con incorporación de tecnología: un sistema con pantalla táctil que permite seleccionar la lista y luego imprimir el voto. Para muchos vecinos, especialmente adultos mayores, esto implica adaptarse a un mecanismo distinto al tradicional.
En ese sentido, desde el Gobierno porteño se vienen impulsando instancias de capacitación y difusión para familiarizar a los votantes con el sistema, incluyendo talleres y puntos de información en las comunas.
También se mantiene la posibilidad de votar desde los 16 años, un dato que en los últimos años amplió el padrón y sumó a muchos jóvenes a la participación electoral. En barrios como Villa Devoto o Villa del Parque, donde hay una fuerte presencia de escuelas secundarias, esto empieza a generar nuevas conversaciones dentro de las familias.
Más allá de los nombres propios o de las estrategias partidarias, la elección abre una pregunta más de fondo: qué tipo de ciudad se quiere construir en los próximos años.
En la Comuna 11, donde conviven la tranquilidad residencial con el crecimiento urbano, esa discusión no es abstracta. Se juega en cada obra, en cada cambio de normativa y en cada decisión que impacta en la vida diaria.
Por eso, aunque la campaña muchas veces se vea lejana o centrada en figuras políticas, el resultado de esta elección termina teniendo un efecto concreto en el barrio. En cómo se cuidan los espacios verdes, en cómo se ordena el tránsito o en qué proyectos avanzan y cuáles quedan en pausa.
El 18 de mayo, cuando los vecinos entren al cuarto oscuro digital, no solo estarán eligiendo legisladores. También estarán definiendo, en parte, cómo se sigue transformando la Ciudad en los próximos años. Y en barrios como los de la Comuna 11, donde cada cambio se percibe de cerca, ese voto pesa más de lo que parece.