Combustibles, transporte, colegios privados, prepagas, luz, alquileres, taxis y VTV tendrán subas durante el tercer mes del año. En medio de una inflación que sigue en dos dígitos, los incrementos vuelven a presionar sobre los gastos de las familias.
Marzo comenzará con una nueva tanda de aumentos en distintos rubros clave para la economía cotidiana. Después de un inicio de año marcado por fuertes subas de precios, el tercer mes llega con incrementos en combustibles, transporte, educación privada, medicina prepaga, electricidad, alquileres, taxis, personal doméstico y Verificación Técnica Vehicular.
El escenario se da en medio del ajuste impulsado por el Gobierno nacional y con una inflación mensual que continúa en niveles elevados. En enero, el Índice de Precios al Consumidor fue del 20,6%, por debajo del 25,5% registrado en diciembre, aunque todavía muy lejos de una estabilización.
Para febrero, distintas estimaciones privadas ubicaban la inflación entre el 15% y el 18%, mientras que para marzo se espera que el impacto de los servicios regulados vuelva a sentirse con fuerza.
Uno de los primeros aumentos será el de los combustibles
Desde el 1° de marzo se aplicará una nueva actualización parcial de los impuestos al combustible líquido y al dióxido de carbono, lo que impactará en el valor final de la nafta y el gasoil. Según las estimaciones, las subas rondarán el 4,4% para la nafta y el 2,7% para el gasoil. Esto implicará un incremento de más de $32 por litro en la nafta súper y de alrededor de $21 en el gasoil.
El transporte también tendrá cambios. Los trenes de larga distancia contarán con nuevos valores de referencia para distintos servicios interurbanos e interjurisdiccionales. Entre ellos, los pasajes Buenos Aires-Mar del Plata, Buenos Aires-Pinamar, Buenos Aires-Bahía Blanca y Buenos Aires-Córdoba. A eso se suma el aumento de taxis en la Ciudad de Buenos Aires, con una suba del 30% en el valor de la ficha. La bajada de bandera diurna pasará a $854, mientras que por la noche será de $1.025.
En educación, los colegios privados del AMBA estarán entre los rubros con mayor impacto. En la provincia de Buenos Aires, las cuotas tendrán incrementos de hasta el 50%, mientras que en la Ciudad de Buenos Aires la suba promedio será del 40%. A este gasto se le agregan los aumentos propios del inicio de clases, como útiles, uniformes y otros productos de la canasta escolar.
Las prepagas también volverán a aumentar. En marzo aplicarán una suba promedio del 23% sobre los valores de febrero. Se trata del tercer ajuste consecutivo del año, luego de los incrementos registrados en enero y febrero, que ya habían acumulado una fuerte presión sobre los usuarios.
Otro punto sensible será la electricidad:
Las boletas de luz llegarán con aumentos que, en algunos casos, podrían alcanzar el 150%. El esquema continuará diferenciado según los niveles de ingresos. Los usuarios de mayores recursos, que ya no reciben subsidios, pagarán el costo pleno del servicio. Para los sectores de ingresos bajos y medios también se esperan subas, aunque con porcentajes menores.
En el caso del personal doméstico, la Comisión de Trabajo en Casas Particulares acordó un aumento dividido en dos tramos: 20% en febrero y 15% en marzo, no acumulativo. Para quienes cobran de manera mensual, el impacto se verá en los salarios de marzo, con nuevos valores para las trabajadoras de tareas generales, tanto con retiro como sin retiro.
Los alquileres bajo contratos firmados con la ley anterior también tendrán fuertes ajustes. Aunque la Ley de Alquileres fue derogada, los contratos vigentes deben respetarse hasta su vencimiento. Por eso, quienes tengan actualizaciones en marzo enfrentarán subas anuales cercanas al 165,5%, un nuevo récord frente a los aumentos aplicados en enero y febrero.
Por último, la VTV en la Ciudad de Buenos Aires también será más cara. Desde marzo, el trámite pasará a costar $19.102,58 para autos y $5.700,49 para motos, como parte del incremento dispuesto por el Gobierno porteño.
Con este panorama, marzo llega con una amplia lista de aumentos que volverán a golpear el poder adquisitivo y a marcar el ritmo de los gastos familiares durante las próximas semanas.